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martes, abril 05, 2011

Reseña Histórica de la Real audiencia de Extremadura

Real Audiencia de Extremadura

Historia archivistica

El archivo de la Audiencia se creó al mismo tiempo que surgió dicha Institución. Así la Pragmática sanción de 30 de mayo de 1790 por la que se establecía una Audiencia Real con sede en Cáceres especificaba «Deberá construirse casa para residencia del Tribunal, Cárcel, Archivo y demás necesario…». Posterior a 1800, se conserva una memoria donde se describe el lugar que debe ocupar el archivo y hace alusión ya a la existencia de un archivero y de sus obligaciones34. Con motivo de la quiebra de las Instituciones del Antiguo Régimen y el clima bélico que se vivió en los primeros años del siglo XIX (invasión francesa, Trienio Constitucional), la Real Audiencia se encontró inmersa en toda una serie de peripecias que le llevaron a tener que abandonar su sede en numerosas ocasiones a trasladarse a otros lugares: Badajoz, Garrovillas, Valencia de Alcántara, Trujillo. Durante este periplo por la geografía extremeña, el alto tribunal llevaba consigo el archivo y así en 1811, el fiscal Vicente Fita da una serie de medidas para la conservación de los archivos de la Real Audiencia con motivo de los desplazamientos del Tribunal por la invasión francesa.35 El 1847 se crean las Juntas de Archivo, una en cada partido judicial y se regularon por el Reglamento de 7 de noviembre de 1847 que en principio controlaban la conservación de los documentos y posteriormente el expurgo. Desde casi la creación del Archivo Histórico Provincial, éste además de hacerse cargo de los fondos depositados en él, regentaba también los Archivos de la Delegación de Hacienda y de la Audiencia Territorial. En 1961, el Archivo de la Audiencia Territorial, era un archivo en completo desorden, debido a los numerosos traslados sufridos. En un confuso núcleo de miles de paquetes, se encontraba mezclada la documentación de distintos años, sin la más pequeña separación, ni clasificación. En ese año, se estableció un plan de los trabajos a realizar que consistían en: el desbroce, expurgo y selección de documentos para luego proceder a la organización según su procedencia. Una vez realizados estos trabajos, los fondos de la Real Audiencia de Extremadura fueron transferidos a partir del año 1960, conteniendo documentación referente al Alto Tribunal y a sus actividades Judiciales.

Historia Institucional

A finales del siglo XVIII la Monarquía Borbónica, en su esfuerzo por fiscalizar el reino y racionalizar la Administración de Justicia, decide ampliar el número de Tribunales, con el establecimiento de las Audiencias Provinciales, entre ellas la de Extremadura con sede en Cáceres, que fue creada por Carlos IV el 30 de mayo de 1790 a petición de Badajoz, Mérida, Plasencia y Alcántara, ciudades con voto en Corte, que en 1775 elevaron al Consejo de Castilla los agravios y perjuicios que suponía para los extremeños acudir a las Chancillerías de Valladolid y Granada. El 27 de abril de 1791, se inauguraba la Real Audiencia de Extremadura con un solemne ceremonial. Su función autónoma suponía una ágil y transparente administración de justicia civil y criminal como Tribunal Superior, e hizo que el territorio extremeño se configurara definitivamente en 2 provincias, a través de sus corregimientos, cuyas circunscripciones quedan establecidas en 1829, conociendo la realidad y las necesidades de la Provincia e influyendo decisivamente en la Administración y Gobierno Regional. En 1834, por Real Decreto de 26 de enero la Real Audiencia pasa a denominarse Audiencia Territorial y su funcionamiento se regula en 1835 por el Reglamento Provisional para la Administración extremeño se configurara definitivamente en 2 provincias, a través de sus corregimientos, cuyas circunscripciones quedan establecidas en 1829, conociendo la realidad y las necesidades de la Provincia e influyendo decisivamente en la Administración y Gobierno Regional. En 1834, por Real Decreto de 26 de enero la Real Audiencia pasa a denominarse Audiencia Territorial y su funcionamiento se regula en 1835 por el Reglamento Provisional para la Administración de Justicia. La Ley orgánica del poder judicial de 1870 concede una Sala de lo Civil y otra de lo Criminal para estas Audiencias y la Ley adicional de 1882 le confiere el carácter de Territorial y crea 80 Audiencias de lo Criminal en todo el territorio nacional. La Ley de 13 de septiembre de 1888, sobre el ejercicio de la jurisdicción contenciosa administrativa, crea los Tribunales Provinciales de lo Contencioso Administrativo integrado en Cáceres en la Audiencia Territorial como Sala de lo Contencioso Administrativo. El Real Decreto de 29 de agosto de 1893 suprime todas las que no se encontraran en capital de provincia, pasando a denominarse Audiencias Provinciales que quedarían integradas en las Audiencias Territoriales en aquellas ciudades en las que tuvieran su sede. La ley de 27 de diciembre de 1956, reguladora de la jurisdicción contencioso-administrativo crea otra sala la de lo contencioso-administrativo. Finalmente las Audiencias Territoriales desaparecen con la Ley Orgánica del Poder Judicial de 1 de julio de 1985 que crea los Tribunales Superiores de Justicia de las Comunidades Autónomas, y definitivamente con la Ley de Planta de los Tribunales de 1988 que desarrollaba la orgánica de 1988, continuando la Audiencia Provincial con el conocimiento de las apelaciones civiles y criminales contra resoluciones de los jueces de 1ª Instancia (anteriormente asignadas a las Territoriales) y los juzgados de lo penal.



Fuente:
http://censoarchivos.mcu.es/CensoGuia/fondoDetail.htm?id=1372713


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domingo, marzo 13, 2011

Los trajes del Hospital de la Piedad

Los últimos recuerdos del antiguo hospital de la Piedad estaban guardados en un cajón. Casullas, estolas, amitos, cubre calices, albas y otras piezas textiles y vestimentas sacerdotales del siglo XVII, que se presume pudieron usarse en la capilla del sanatorio, se han pasado más de 200 años olvidadas en un armario del actual Tribunal Superior de Justicia de Extremadura (TSJEx), que se asienta en el edificio que albergó en su día el hospital.

El sanatorio de la Piedad se construyó en 1612 gracias al legado testamentario de Gabriel Arias de Prado. En 1790, con la creación de la Real Audiencia de Extremadura en Cáceres por orden de Carlos IV, se eligió para ubicarla este inmueble en lo que hoy se conoce como plaza de la Audiencia. Desde entonces ha acogido el palacio de Justicia de la ciudad.

De aquel viejo sanatorio se conservan en la actualidad el patio y la escalera del edificio y, sorprendentemente, también la ropa con la que los capellanes hacían sus oficios. .

Fuente: http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=215094


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jueves, febrero 10, 2011

Los restos del Hospital de la Piedad

Entrada trasera de la Real Audiencia
de Extremadura
Dos fémures y un trozo de maxilar con dientes, esos fueron los restos que aparecieron en el 2006 durante los trabajos de excavación que se llevaron a cabo para la construcción de viviendas en el solar anexo al que fuera teatro Principal de Cáceres, en la plaza de las Canterías. El historiador Francisco Acedo manejó la hipótesis de que estos restos humanos podrían pertenecer al extinto cementerio del Hospital de la Piedad, situado en la actual Audiencia, al lado del terreno donde han aparecido los huesos. El hospital se fundó en 1612 y era solo para hombres. Cuando éstos fallecían, y como la mayoría vivían de la caridad y padecían enfermedades contagiosas, eran enterrados en cal viva y a las puertas del centro (únicamente a los nobles se reservaba el privilegio de recibir sepultura en el interior de las iglesias). Acedo también piensa que los restos podrían remontarse a este periodo teniendo en cuenta que Cáceres no tuvo su primer cementerio hasta finales del XVIII y que los terrenos del teatro fueron de titularidad eclesiástica.

La sede de la Real Audiencia de Extremadura se creó, en el antiguo Hospital de la Piedad de Cáceres, construido en el siglo XVII, se inauguró con el discurso del ribereño Juan Meléndez Valdés del 27 de abril de 1791, después de haberse realizado las visitas de los partidos de la provincia encomendadas a los nuevos ministros para realizar un informe de los pueblos que pasaban a formar parte de su jurisdicción. Aunque la idea fue de Carlos III, que dio el visto bueno en 1776, fue el rey Carlos IV, quien crea la Real Audiencia de Extremadura por una Pragmática del 30 de mayo de 1790.

             http://www.celtiberia.net/verrespuesta.asp?idp=9947


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sábado, enero 29, 2011

El aljibe del foro de los Balbos

Restos del aljibe descubierto

El último hallazgo que sacaron a la luz las obras de la plaza Mayor puede ser un aljibe del siglo XVI asociado a la construcción de las antiguas casas consistoriales que ocuparon en su día el Foro de los Balbos. Son las conclusiones del informe que elaboró el arqueólogo de Patrimonio que analizó la estructura. En él se hace constar además que junto a ese depósito hay otra cavidad excavada en la roca, de planta cuadrada, que se reutilizó para las zapatas de cimentación de esas casas consistoriales y que por tanto tendría una antigüedad mayor.

De hecho, según el informe, esa segunda estructura podría estar relacionada con las murallas almohades de la ciudad, con lo que sería aproximadamente del siglo XII.

En el mismo documento se recomienda que "por la entidad y la calidad histórica" de ambas estructuras, se pongan en valor, consolidándolas y convirtiéndolas en elementos visibles del espacio urbano.

Precisamente esa cuestión fue una de las que abordó ayer la comisión del Plan Especial, que acordó algo diferente, según explicó la alcaldesa Carmen Heras. "La comisión del Plan Especial determina que debe taparse, pero dejar una huella de su existencia", señaló. El comité de expertos considera que dejar abierto el aljibe podría suponer que este "acumule basura", señaló Heras, a las preguntas de este diario sobre la decisión adoptada. Lo que no se ha determinado aún, según expresó, es si el cierre que se haga de ambos depósitos permitirá ver su interior (un sistema acristalado) o si por el contrario se optará por otro tipo de cerramiento. Lo que sí dijo es que lo que habrá será "algo que marque la zona que ocupa ese aljibe".
Fuente de la noticia: http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=546443


¿Qué marque la zona? Osea, taparlo y que no se vea nada de nada, solo una triste chapa o marca que diga Debajo de todas esas baldosas hay un aljibe, contémplenlo en toda su magnitud. Tan importante es gastarnos el dinero de todos los contribuyentes para crear una zona de conciertos, la cual, con los impuestos de los ciudadanos cacereños entierre nuestro pasado ¡Expongan el pasado, muéstrenlo, promocionenlo, denle la importancia que se merece y dejen de ser políticos tan catetos, más que los lados de un triángulo! Ya que no había necesidad de una remodelación tan brutal de la plaza y a ninguno de nosotros nos preguntaron, respeten por lo menos nuestra cultura y nuestro pasado.


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viernes, enero 28, 2011

Lindes

Cáceres está lleno de casa palaciegas en su parte antigua, las cuales pertenecían a  familias que eran nobles o bien adquirieron fortuna en la reconquista o viajes al nuevo mundo, ejemplo de estas casas son el palacio de Carvajal, los Golfines de arriba y las Golfines de abajo, el palacio de Mayoralgo, la casa de los Ribera, la casa de los Saavedra y muchos ejemplos más que se encuentran el recinto monumental de la parte antigua.

No hace falta alzar mucho la vista para darnos cuenta que las paredes de todas estas casas están custodiados por blasones, pero ¿todos los escudos de Cáceres están en la parte antigua y sus alrededores? No. Hay un escudo esculpido en piedra y de aspecto algo tosco, que seguro muchos no conocen, yo si tengo ese placer.

Marca de granito rodeada por grúas y casetas de obra

Desde el momento en que lo vi me asalto una duda, qué hace esto aquí, y qué significa. En concreto se encuentra en las inmediaciones del barrio de la Mejostilla, un poco más allá de la fabrica del Corte Inglés y en su acera de enfrente, justamente en el descampado donde crecen unos eucaliptos sobre los escasos restos de la antigua caseta de camineros. Actualmente la piedra se encuentra rodeada por grúas y un centro de Formación de albañilería.

Detalle del emplazamiento
Pero volvamos a la pregunta principal, ¿Qué hace esto aquí?¿Cuál es su significado? Lo cierto y verdad, es que no siendo un experto en historia, lo único que se me ocurre es que fuera una marca o linde de los terrenos de algún noble cacereño. Mi teoría, acertada o no, se sustenta en dos piedras o marcas, muy próximas, hoy desaparecidas pero que he conocido, las cuales con el paso del tiempo no aguantaron en pie. En la actualidad dos de estas piedras han desaparecido como consecuencia de sendas obras en el terreno, el paradero de las mismas lo desconozco. Lo raro es que aun siga en pie la única que queda.

Vamos a analizar, desde mi desconocimiento, un poco más de cerca la marca. Si nos damos cuenta el material en el que esta realizada parece granito, en el cual está esculpido un escudo, en la actualidad el escudo se puede observar a simple vista y no esta muy deteriorado, por lo tanto podemos decir que el tiempo a tratado bien, por lo menos hasta ahora, la piedra; no puedo decir lo mismo de las otras dos macas que se encontraban próximas a esta. El escudo es un tanto "simple" sin grandes artificios, solamente se encuentra cruzado por una banda, mostrando en su coronación tres puntas, la central más gruesa que las demás. Pero, como un imagen vale más que mil palabras, les muestro las fotos que tomé y algunas manipulaciones de las mismas para ver mejor el escudo. Por cierto, aunque no lo he comentado hasta ahora, las otras dos marcas tenían grabado el mismo escudo.

Vista frontal de la marca y el escudo

Detalle original del escudo

Resaltado del escudo
aplicando filtros fotográficos

Resaltado anterior en negativo

Recreación del escudo

Con anterioridad comente que existían otras dos marcas con el mismo escudo grabado. Si trazamos una línea entre las tres, se puede definir parte del perímetro que formarían conteniendo los supuestos terrenos, es posible que entre ellas existiera alguna marca más pero no tengo constancia de esto. Debido a la existencia de estas tres marcas (dos desaparecidas), a la disposición no lejana cada una de la otra, y la cercanía al casco antiguo de la ciudad, creo que lo mas probable es que delimitaran una porción de terreno, la amplitud del mismo se me escapa. He recreado la colocación de las marcas para que puedan observar en el siguiente mapa, dónde está colocada la que queda en pie y dónde se situaban las dos restantes. La marca en pie se corresponde con el primer punto en la parte superior del mapa.

Situación de las tres marcas
y el perímetro imaginario que delimitan

Hace años descubrí la existencia de otra marca, la cual tenía grabado un escudo distinto al que he tratado hasta ahora, la salvedad es que esta sí tenía detrás el muro de piedra de un cercado. Se situaba cerca del Mercadona de la Mejostilla, al realizar toda la urbanización cercana a este autoservicio desapareció, desconozco dónde habrá ido a parar, en el siguiente mapa pueden ver su situación aproximada, según lo que recuerdo. El punto verde es la marca distinta a las tratadas en la entrada.

Mapa general de la situación de las marcas
Durante la entrada hemos hablado sobre el escudo grabado en el granito, pero ¿De qué familia es ese escudo? Realizando una búsqueda por Internet de las distintas fachadas de las casas y palacios de la parte antigua, encontré uno muy similar, en concreto el escudo de armas de los Carvajal. ¿Delimitarían las marcas los terrenos de la familia Carvajal? Puede ser que sí, pero la verdad es que no hay nada sólido por que siempre son suposiciones mías, no contrastadas históricamente. Aprecien la similitud en los escudos que les dijo a continuación.

Escudo de armas del Palacio de Carvajal


Resaltado del escudo
aplicando filtros fotográficos
Por cierto, otro día hablare de los símbolos y un escudo grabado, casi imperceptible, en las piedras de San Mateo, ese escudo sí es extraño, o bien está muy deteriorado o no hay ninguno igual en la ciudad.

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martes, noviembre 14, 2006

Expulsión de los judios

Este apartado esta referido a la expulsión de los judios de España y su repercusón en Cáceres.Los judíos constituyeron en la España medieval una de las comunidades más prósperas de su historia, tanto bajo el dominio musulmán como, posteriormente, en los reinos cristianos, antes de que en 1492 fuesen expulsados por los Reyes Católicos. En la actualidad sólo unos pocos miles de judíos viven en España, pero los descendientes de los judíos españoles, los sefardíes, constituyen aproximadamente un quinto de la población judía mundial.
"Se os ordena a vosotros, familias todas de la casa de Israel, que, si os dejáis bautizar y os postráis adorando al Dios de los gentiles, lo mejor de la tiera comeréis, como yo hoy. Habitaréis en el país y comerciaréis; pero si os negáis, desobedecéis y el nombre de mi Dios no reconocéis y a mi Señor no servís, levantaos, salid de entre mi pueblo, de las tierras de Sefarad y de Sevilla, Mallorca y Cerdeña, que están bajo mi dominio. Que en el plazo de tres meses no quede nadie que se llame con el nombre de Jacob en ningún estado de mi reino".

Selomoh Ibn Verga, La Vara de Yehudah.

El Edicto de Expulsión del 31 de marzo del 1492, que hemos reflejado anteriormente desde la óptica judía, marcó el fin oficial de la pujante actividad de las distintas comunidades judías que se asentaban en Extremadura. Algunas de estas, como la emeritense, se remotaban al siglo I d.C. cuando, según Abraham Ibn Daud, siglo XII, muchos judíos deportados de Jerusalem por Tito se asentaron en Augusta Emerita, otras como la cacereña, cuya historia nos ocupa, surgirían en el Medievo; aunque no es descabellado pensar que existiría presencia judía, procedente de la cercana Emerita, en la colonia romana Norba Caesarina, origen de la ciudad actual.

Sin embargo las primeras pruebas documentales sobre la presencia de judíos en Cáceres se remontan al siglo XIII con el Fuero de Cáceres (1229), otorgado por el rey Alfonso IX de León. En él hay ocho capítulos relacionados con los judíos. De ahí podemos deducir que existía presencia judía en Cáceres desde época musulmana. Las pruebas documentales de la existencia de judería en Cáceres se suceden desde los años 1283-1286, con un registro de la Cancillería de Sancho IV, hasta el Padrón de Huete de 1290, según el cual el profesor Lacave insinúa que la judería cacereña podría contar con 125 judíos aproximadamente, más o menos el mismo número de judíos que existiría en Plasencia, Coria, Badajoz y Mérida.

Con todo, el siglo XV, y más concretamente su segunda mitad, será la verdadera época de esplendor de la judería cacereña. En este siglo, lo que hoy es Extremadura fue tierra de acogida para aquellos judíos que huyeron de los progromos de 1391, después sirvió de refugio a los judíos de las diócesis de Córdoba, Sevilla y Cádiz cuando se decretó su expulsión en 1483. Estos inmigrantes forzosos incrementaron el número de las juderías extremeñas en zonas tan definidas como: el Valle del Ambroz, del Jerte, la Vera de Plasencia y la Sierra de Gata, esto es, el norte cacereño.

Así mismo, aumentaron el número de pobladores de las juderías ya existentes, tal es el caso de Cabezuela del Valle, Trujillo o Plasencia, cuyas comunidades judías aparecen, desde antiguo, descritas como aljamas, esto es, comunidades que contaban con todas las instituciones necesarias para llevar una vida auténticamente judía: sinagoga, rabino, auxiliares de la sinagoga, cementerio, miqwé, es decir baño ritual, Talmud Torá o academia religiosa, carnicería casher, horno comunitario, hospital para pobres y peregrinos, Bet Din o tribunal rabínico, así como un sistema de autogobierno propio.

En el Repartimiento hecho a los judíos por el Rabí Jacob Aben Núñez, el juez mayor de los judíos en tiempos de Enrique IV de Trastámara, fechado en 1474, la comunidad judía de Cáceres aparece descrita como aljama, aportando al erario real la cantidad de 8.200 maravedíes. Este cuantioso tributo la situaba entre las cinco primeras aljamas de Castilla. En los siglos anteriores la judería de Cáceres no aparece citada como aljama; esto, además de indicarnos la tendencia creciente de la demografía judía en Cáceres durante el siglo XV, nos lleva a la matización de que la judería de Cáceres, antes del siglo XV, dependería de la aljama de Trujillo para todas las cuestiones religioso-jurídicas.

El aumento de la población judía en Cáceres en particular, y en Extremadura en general, durante el siglo XV, se debe a dos factores. El primero de ellos a la tranquilidad que les ofrecía esta tierra, poco poblada aún y libre de prejuicios antijudíos, el segundo factor, que seguramente tuvieron en cuenta, fué la proximidad con la frontera de Portugal que les facilitaría la huida en caso de necesidad. Prueba de ello es que Don Isaac Abravanel, el que fuera el lider carismático de los expulsos en 1492, después de que Don Abraham Señor y su yerno Meir Melamed se bautizaran en Guadalupe, determina asentarse en Segura de León, en la actual provincia de Badajoz.

En 1479 la judería de Cáceres contaba aproximadamente con 130 famílias, esto es, 650 vecinos judíos, para un total de población en torno a los 10.000 habitantes según Lacave,"Juderías y sinagogas españolas". Madrid. Colecciones Mapfre, 1992. Otros autores como Floriano Cumbreño cifran en 2.000 el número de habitantes que tendría Cáceres en el siglo XV. Entre estos vecinos judíos estaban: Don Rabí Raime y su esposa Dña. Ravira, sus vecinos Don David Cohen y su mujer Camila.
También aparecen citados en documentos los nombres de Haim Alveila, Vidales, Isaac Molho, y Abrahám Abenaex. Otros personajes que aparecen desempeñando funciones tributarias en Cáceres y Trujillo eran: Salomón Abenaex, Yehudá Abenatabe, Efraím Barchilón, Abrahám Barchilón, Moshé Alfandarí e Isaac Follequinos.

El espacio vital en el que vivieron estos hombres y mujeres de la comunidad judía de Cáceres en el siglo XV se desarrollaba en dos zonas claramente diferenciadas, la Judería Vieja "intra muros", es decir, en el interior del recinto amurallado, y la Judería Nueva "extra muros", situada fuera de la ciudad monumental en torno a la magnífica plaza Mayor de la ciudad.
Al cumplirse el plazo del Edicto de Expulsión, aquellos que se mantuvieron en la fe de sus padres tomaron el camino del exilio pasando a Portugal por Valencia de Alcántara. Más tarde , al ser expulsados de Portugal, iniciaron la gran diáspora sefardí por los Países Bajos, Marruecos y el Imperio de la Sublime Puerta, es decir, el Imperio Turco, llevando en sus "alkunyas", en sus apellidos, nombres como: Casseres, Coriat, Kuriat, Alburkerk, etc, que todavía nos evocan su vida en "Sefarad, la bien kerida".

A parte de los expulsados, los anusim, los mal llamados marranos, que optaron por convertirse al catolicismo, siguieron practicando el judaísmo, produciéndose éste fenómeno en todas las capas sociales de la sociedad de la época; así, cuarenta años despúes de la muerte de Don Diego García de Cáceres, originario de Plasencia y lugarteniente de Don Pedro de Valdivia, el Conquistador de Chile, se supo que era un criptojudío.

Haim Beinart, en "Los conversos ante el Tribunal de la Inquisición", Barcelona, Riopiedras 1983, se refiere a la noticia de un buhonero judío de Cáceres que practicó el "berit milá", la circuncisión, a varios conversos de Ciudad Real. Hoy en día se puede detectar en aquellas famílias que, sin saberlo, conservan aún costumbres judías como por ejemplo lavar la carne antes de guisarla.

Actualmente, después de estar demasiado tiempo siguiendo el refrán de "Ante el Rey y la Inquisición, chitón", volvemos la vista hacia las viejas juderías intentando recuperar y potenciar una parte importante de nuestro pasado cultural, sin importarnos el nombre que se utilice para designarlo: Hispania, Al-Andalus o Sefarad.
http://www.marevalo.net/caceres/juderia.html (Página donde se encuentra la información que usted ha podido leer. También dispone de información sobre el arte de la judería)
http://www.redjuderias.org/es/turismo/turismo.php (página donde podemos encontrar la posibilidad de hacer un recorrido virtual e informarnos de los eventos que aparecen en el mismo. Es muy interesante e informativo que visite el Índice de contenidos, donde dispone de informmación de otras juderías, así como de la judería de Cáceres. La información que proporciona este enlace es más amplía y se complementa con la que ha podido leer anteriormente)
http://www.hoy.es/prensa/20060904/caceres/caceres-revive-pasado-judio_20060904.html (Artículo de prensa editado por el periódico Hoy. En este artículo se hace referencia a la visita guiada por la judería con motivo de la septima jornada europea de la cultura judía)
http://www.spainhouses.net/docum/callejeros/caceres.pdf (mediante este archivo pdf podemos disponer de un mapa que nos indica la localización de la judería vieja y la nueva)
http://www1.universia.net/CatalogaXXI/C10051PPESII1/S12407/P12333NN1/INDEX.HTML (Página que nos proporciona varios enlace sobre aspectos distintos de la ciudad. )
http://historiadecaceres.wordpress.com/ (Blog donde podemos leer la historia de Cáceres de manera resumida. Es interesante el enlace titulado Cáceres visual city 2006, ya que se corresponde con un programa en fase de desarrolo por medio del cual podemos visitar el casco antiguo de forma virtual, es decir mediante modelado 3D)
http://www.hoy.es/prensa/20060902/caceres/domingo-celebrara-jornada-europea_20060902.html (Artículo relaccionado con la participación de Cáceres en la séptima jornada europea de la cultura judía, la noticia está fechada el 3 de septiembre de 2006 y fue publicada por el periódico Hoy)
http://www.turismoyarte.com/regiones/extremadura/caceres/caceres/juderia.htm (página que pone a nuestra disposición varias fotografías de la judería vieja de Cáceres, están organizadas por galerias, pero no funcionan)
http://es.wikipedia.org/wiki/Historia_de_los_judíos_en_España (En esta página podemos enmcontrar información sobre la historia de los judios desde el Imperio romano hasta la caida de los Visigodos en la Península)

miércoles, noviembre 08, 2006

Partidarios de Isabel


En el siglo XV, la villa de Cáceres, reconquistada centurias atrás por el rey leonés Alfonso IX, quien la dotó de fueros, se alineó como partidaria de Isabel de Trastámara, que luchaba por la sucesión en Castilla en una guerra civil contra su rival Juana la Beltraneja. A la muerte del rey, su hermano Enrique IV, Isabel se había proclamado reina sostenida por una parte de la nobleza y del clero y con el apoyo ciudadano. Aquél no tenía descendientes varones, pero sí una hija ilegítima, Juana, cuyo padre era según todos los indicios Beltrán de la Cueva, de ahí su apodo. Cuando Isabel desobedeció a su hermano y se casó en secreto con Fernando de Aragón, fue desheredada a favor de la ―ahora sí― reconocida Juana.
La guerra empezó en 1474 entre los partidarios de una y otra. Las ofensivas tuvieron dos frentes: el valle del Duero y Galicia, seguidores de Isabel, y Extremadura y Andalucía, partidarios de Juana. No obstante, en las Extremaduras una villa de realengo, pequeña y señorial, algo provinciana (ya entonces) y poblada con familias de rancios linajes, se erigió como incondicional de la causa de Isabel. Esto le sirvió muy mucho tras el fin de las disputas y el reconocimiento de Isabel I como reina soberana de Castilla. Su triunfo en dicho conflicto sucesorio supuso la definitiva unión dinástica de las coronas aragonesa y castellana. La propia Isabel no se olvidó de la amistad de la villa cacereña, y junto con su marido envió una carta de agradecimiento:
"…Omes buenos de la villa de Cáceres […] tenemos vos en mucho servicio la buena diligencia que pusisteis en alçar pendones por nos e nos enviar con ello en la fidelitat e obediencia que nos deuiades e a nos reconocer por Rey e Reyna destos nuestros Reynos…"
Cédula del 20 de marzo de 1475.
Primero ella y luego él, los Reyes juraron los viejos fueros donde se hacía desde tiempos inmemoriales: la Puerta Nueva, lugar principal para entrar en el recinto de la villa, en el lugar que hoy ocupa el Arco de la Estrella. Cada vez que venían a Cáceres, los reyes se alojaban en el palacio de los Golfines de Abajo, propiedad entonces de Sancho de Paredes-Golfín, amigo y camarero de la Reina. El apellido de esta familia, soberbia como pocas, hacía honor a su condición de desfachatados, pues los muy “golfos” (de ahí su sobrenombre) tenían por costumbre apropiarse de cabezas de ganado de sus vecinos. Este palacio es hoy el más bello de la ciudad, y de él destacaremos sus dos inscripciones, una de ella hecha de manera arrogante y jactanciosa: «ÉSTA ES LA CASA DE LOS GOLFINES», como diciendo “aquí estamos nosotros”; y la otra, enigmática y misteriosa, enclavada bajo una hermosa ventana geminada, dentro de un alfiz trilobulado, y donde podemos ver el propio escudo de los Reyes Católicos: «FER DE FER», de oscura significación. Otra rama de esta familia tenía un palacio en el núcleo alto, el de los Golfines de Arriba, que acogió con posterioridad a otro gobernante, el general Franco, que aquí mismo fue proclamado Jefe del Estado y “Caudillo de los españoles” en 1939.Así podemos decir que se inicia una etapa de gran esplendor en la ciudad.
El Renacimiento floreció (tarde, como en el resto de los reinos peninsulares) y las viejas casas fuertes fueron sustituyendo las almenas, saetas y matacanes por señoriales balcones, escudos y portadas. Surge en este tiempo la bella tipología de los patios cacereños. Sí, por que el patio cacereño es único. Toda la austeridad y soberbia de las fachadas se transforma en refinamiento y elegancia en el patio, inestimable fuente de luz. Siempre porticado, con columnas toscanas y jónicas, y arcos de medio punto o carpaneles con dos o tres pisos. La escalinata en uno de sus ángulos baja hasta el mismo patio, adonde hay un pozo, bancos de madera y plantas. No faltan exhibiciones heráldicas por doquier.
La colina en que se asienta y se amuralla la ciudad tiene dos alturas diferenciadas: una zona más alta, donde hoy está la iglesia de S. Mateo, y una zona más baja, junto al templo de Sta. María. La procedencia diversa de las distintas familias, que llegaron tras la concesión del fuero, leoneses y gallegos por un lado, y asturianos y castellanos por otro, propició el surgimiento de dos bandos en torno a esos dos núcleos presididos cada uno por una iglesia. Ya lo hemos visto en los dos palacios de los Golfines, uno “arriba” y otro “abajo”. Hoy es recordada especialmente Isabel por la drástica solución que dio una serie de pleitos y conflictos entre los vecinos del barrio alto y los del barrio bajo. A tanto llegaron, que los elementos defensivos altomedievales, que bien podrían parecer meramente ornamentales, desempeñaron su función legítima. Las peleas se llevaron a las torres y matacanes, desde donde se lanzaban flechas, agua o aceite hirviendo y multitud de ingenios defensivos, todo ello para limpiar el honor manchado por las afrentas y fechorías entre unos y otros. El propio ICOMOS (organismo asesor de la UNESCO), cuando propuso a Cáceres como candidata a ser Patrimonio Cultural de la Humanidad, se basó entre otros criterios en que «Cáceres ofrece un ejemplo eminente de una villa dominada, durante los siglos XIV al XVI, por una serie de facciones rivales, con Casas Fuertes y Palacios, que son el testimonio de tales luchas, y es un ejemplo único de características patrimoniales e históricas, propias de Extremadura, que han sido conservadas». Y la UNESCO la incluyó, efectivamente, en noviembre de 1986.
Así que poco después de jurar los fueros y privilegios de Cáceres, en 1477, dictó una ordenanza para evitar que de torre en torre se hicieran «grandes escándalos e mouimientos e ruidos e feridas de omes». Entonces, cortó por lo sano:
"Los que se alíen con vando o parcialidad Su Alteza los reuoca e da por ninguno valor e efecto […]; so pena de caer en mal… Los que ouieren torres en las casas de su morada las derriben, so pena que por el mismo fecho la justicia las pueda derribar… Las arqueras de cualquier torre no derribadas podrán ser derribadas por el pie… Las torres comenzadas, sólo alcanzarán hasta el tejado por manera que queden yguales con las otras casas, donde están fechas… Los vezinos o moradores que se armen y acudan a las. asonadas a favor de Caballeros si fuera la primera vez será desterrado por un año; si fuese la segunda será el destierro perpetuo y sus bienes pasarán al fisco".
Con esta ordenanza la reina Católica decretaba que los bandos y sus rivalidades cesaran, que se eliminara todo elemento defensivo y militar de las casas y torres, y que éstas fuesen reducidas, tejadas y desprovistas de almenas y saeteras. A los ojos de hoy, aquello supuso un atropello contra el patrimonio, pero entonces respondía a intereses políticos: pues el apoyo antes mencionado a Isabel no fue ni mucho menos unánime en toda la villa. Así, la reina castigó a los que no la secundaron en su lucha por el trono. La notable excepción la protagonizó Diego de Cáceres, que había sido el más ferviente defensor de la causa isabelina, que gozó de libertad absoluta para construir su palacio como le placiese. Así, lo dotó de una esbelta y bella torre, almenada y descubierta. Hoy se la conoce como «Torre de las Cigüeñas».Para deshacer de una vez y por todas los enredos entre los dos núcleos de la villa, eliminó la dualidad de sellos del Concejo, fijando así el escudo de Cáceres hasta nuestros días:
"Ordeno, que […] desfagan los dos sellos que tienen del Concejo, y faga uno, y no más, que tenga un escudo de armas, y en la mitad del aya un Castillo, y en la otra mitad un León; las quales dichas Ermas yo doi por armas propias suyas a la dicha Villa de Cáceres para siempre jamás…".
Luego la imaginación popular la situó bordando con sus propias manos un castillo junto al león que aparece en el Pendón de San Jorge, antiguo estandarte de la ciudad que aún se conserva.La verdad es que el pueblo de Cáceres quiso mucho a su soberana pese a sus fallos. Ella se sentía querida, y por eso volvió por la villa en varias ocasiones. Muchas más veces visitó el no demasiado lejano monasterio de Guadalupe, donde tenía casa propia. Fue allí donde se firmaron los documentos que autorizaban el primer viaje de Colón a América, y también en este monasterio fueron bautizados los primeros indios americanos que se convirtieron al cristianismo. Cáceres vio marchar a muchos de sus hijos hacia el Nuevo Mundo, algunos de las cuales volvieron y dejaron su huella en los nuevos palacios. El amor por una reina de nombre Isabel volvió a repetirse en Cáceres, ya en el siglo XIX, aunque quizás ésta ya no se lo mereciera tanto.