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lunes, marzo 21, 2011

El Antropomorfo del Casar de Cáceres


Antropomorfo del Casar de Cáceres
en su emplazamiento original.
Esta estela está considerada deépoca tardorromana aunque para algunos es celtibérica, localizada y dada a conocer hace unos 35 años por el druida Cauceno, quien la encontró empotrada en el muro perimetral del cementerio de la localidad del Casar de Cáceres, a unos 11km de la capital cacereña. Su rara cabeza, sonriente, con cabellos en forma de casco y ojos achinados, sus abultados hombros y las gruesas botas altas que calza, han desatado la imaginación de muchos y el interés de algunos epigrafistas e historiadores que no acaban de descifrar de forma definitiva la inscripción que lleva grabada en el pecho y dice así: I.D.T./ N.I.N./ILVCIA/ SP.N.A./ SVB.DIE/ CH.A./ S.N.

Acerca del significado de las inscripciones existen diversas teorías, pero todas ellas confluyen en desconocer el significado del grabado de la estela. La única palabra completa que se ha podido analizar es “ILVCIA” (ILUCIA) la cuál aparece rotulada a la altura del pecho y que según el geólogo Juan Gil puede tener su raíz en “Lux-lucis” o dicho de otro modo, luz.


Antropomorfo del Casar de Cáceres
en el museo de Cáceres
Esta inscripción sobre antropomorfo del Casar de Cáceres fue estudiada ya por Ricardo Hurtado de San Antonio; de hecho, y sin duda por su singularidad, su imagen preside la portada de su obra sobre los epígrafes cacereños, publicación esta que, aunque en algunos puntos pueda ser -y haya sido, de hecho- revisada, sigue siendo manual de referencia para todo aquel que se quiera introducir en el estudio de la epigrafía alto-extremeña.

Cito, pues, textualmente a HURTADO DE SAN ANTONIO, R.: Corpus Provincial de Inscripciones Latinas - Cáceres, Diputación Provincial de Cáceres-Servicios Culturales. Cáceres, 1977. Memoria de licenciatura dirigida por el Profesor D. Eustaquio Sánchez Salor. Leída en junio de 1976 y calificada con la máxima nota. Dice de esta inscripción lo siguiente:




"199.-Celtibérica.


[Lectura de A. Sánchez Paredes]
I.D.T.
N.I.N.
ILVCIA
SP.N.A
SVD LIE
Ch A
S .N.

[Lectura de C. Callejo Serrano]
I.D.T.
N.I.N.
ILVCIA
SP.N.A
SUB DIE
Ch A
S .N.

[Lectura de R. Hurtado de San Antonio]
I.D.I.
M.I.M.
ILVCIA
SP.M.A
SVDLIE
CK A
S .N.

Descripción: Se trata de una estela antropomórfica de granito gris que representa, simétricamente enmarcada, una extraña figura humana, desnuda, frontal, de cabeza abombada, ojos orientales sonrientes, largo cuello, hombros levantados, brazos pegados al cuerpo, piernas desproporcionadas y musculosas, y pies calzados con unas gruesas botas. La figura es frontal, excepto las piernas y pies que están de perfil.

Su característica más peculiar -vista de conjunto- es su ingenuidad.

Está tallada a bajo relieve. Su conservación es perfecta y milagrosamente intacta a pesar de hallarse durante muchos años empotrada en el muro SE del cementerio del pueblo. Recientemente hemos logrado trasladarla al Museo Provincial de Cáceres.

Mide 1'12 x 48 x 17 cms. La estela está enriquecida con la inscripción que hemos copiado al principio. Son letras latinas, grabadas profundamente, de 5 cms. de altura, puntos elevados muy marcados, en algunos casos sobre las letras.

Las A no tienen trazo trasversal y la E carece del central. La única que desentona del alfabeto latino es la segunda letra de la 6.ª línea, muy similar a la h y a la k de las letras cursivas de Pompeya. Por el tipo de letras: la S casi línea recta, las V triángulos isósceles abiertos, y su tosquedad, podemos aventurar que son del siglo I después de Cristo. Digo aventurar, aunque no descarto la posibilidad de que sea posterior, ya que la romanización fue lentísima en nuestra provincia.

Análisis del texto: Aunque nos encontramos ante letras latinas, sin embargo, a la hora de interpretar el texto, nos vemos imposiblilitados de emplear los clichés de las transcripciones romanas a las letras de la estela que nos ocupa. Podíamos haber hecho combinaciones para que nos encajaran algunas de las fórmulas, pero hubiera sido falseando la historia.

Evidentemente nos encontramos ante un texto redactado en lengua indoeuropea céltica (lusitana o vettona), posiblemente influida ya por el íbero, pero valiéndose de letras latinas, hecho frecuente en provincias.

La única palabra completa es la de la 3.ª línea: ILVCIA, antropónimo femenino con base ibérica ILV, vinculado con los topónimos ibéricos en ILV (Ilvcia al norte de Cástvlo).

Por otra parte, tenemos otro testimonio significativo de la existencia de tal nombre en nuestra provincia, concretamente en Trujillo: ILVCIVS (CIL 5279. Suppl.).

Desgraciadamente, a pesar de los estudios de las lenguas celtas e ibérica, los textos epigráficos son intraducibles. Este hecho puede constatarse también en dos inscripciones existentes en Arroyo de la Luz (CIL 738 y 739), por el momento, intraducibles.

Esta persistencia en utilizar formas indígenas dentro de un contexto y cultura que se iba romanizando, prueban que el elemento céltico e ibérico perduró con pujanza bajo el dominio romano, ratificándolo el crecidísimo número de nombres indígenas, topónimos y deidades autóctonas que registra la epigrafía romana en nuestra provincia y que nos corrobora la existencia de estas inscripciones de Arroyo de la Luz y del Casar de Cáceres, en una zona topográfica que se resistió con terquedad a las influencias culturales romanas.

Lo ideal sería hallar otra Piedra Rosetta que terminara por darnos la clave de las lenguas indígenas de la Península.

Datación: ¿Se puede datar realmente la estela? ¿Corresponde la inscripción al relieve figurativo?

Ante estas y otras preguntas posibles sólo puede contestarse por conjeturas. Personalmente dos soluciones se me ofrecen:

1.ª Que se trate de una estela céltica (lusitana o vettona) de finales de la Edad del Hierro (siglo II antes de Cristo), en honor de una deidad funeraria indígena, influida ya por el cultivo de la forma humana propia de los íberos. Posteriormente, la inscripción se hizo en época romana aprovechando la existencia de la estela para grabar las letras latinas.

2.ª Que haya una perfecta correspondencia entre la estela y la inscripción, esto es, que tanto la forma humana representada como el texto enmarcado en ella fueran realizados en la misma fecha. Yo me inclino hacia esta segunda posibilidad, pues se aprecia una indiscutible coordinación y unidad entre letras y figura, incluso hay similitud entre la tosquedad de relieve figurativo y la grabación del texto. La situaría por la segunda mitad del siglo I después de Cristo.

No creo posible que la estela y su grabación daten del período visigótico, ya que las inscripciones de tal época se caracterizan por el empleo de fórmulas latinas-cristianas y la casi ausencia de abreviaturas.

Resumiendo: se trata de una estela antropomórfica funeraria, representando, bien una deidad de ultratumba, bien la figura, ingenuamente concebida, del difunto o difunta Ilvcia, con una inscripción celtibérica, pero con caracteres latinos y, de momento, intranscribible e intraducible.

Recientemente y gracias a mi insistencia se trasladó al Museo Provincial.

De la existencia de esta piedra supieron los señores Sánchez Paredes y Callejo Serrano, sin embargo, su lectura difiere de la mía."


Esto es lo que dice Hurtado de San Antonio sobre este "Astronauta del Casar", como se le ha denominado jocosamente en alguna ocasión.


Fuente: http://www.13rosas.com/2008/09/una-estela-diferente-el-misterio-del.html
             http://www.celtiberia.net/verlugar.asp?id=669

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miércoles, enero 19, 2011

La Vía de la Plata

La información ha sido extraída de http://jugimo.blogspot.com/2008/09/la-va-de-la-plata-en-cceres.html


Obras en la Ronda de San Francisco que revelan la Vía de la Plata 

Fruto de tan laborioso como apasionante trabajo ha sido el descubrimiento en las proximidades de la romana Castra Caeciliade un tramo de calzada de unos quince kilómetros que no fueron conocidos por los historiadores interesados en el estudio de esta importantísima vía de comunicación del occidente peninsular. A lo largo de estos quince kilómetros el terreno sobre el que discurre la calzada se encuentra cubierto de una ligera capa de rodadura de arenas graníticas ("jabre") y en algunos lugares concretos se observan empedrados y taludes que facilitarían el paso de los carruajes.

Uno de los aspectos más interesantes de este descubrimiento es, a nuestro juicio, la luz que puede proyectar sobre el controvertido, y aún no resuelto, problema de la ubicación exacta de la Colonia de Norba Caesarina y la de los dos campamentos militares que contribuyeron en su fundación, Castra Servilia y Castra Caecilia, en los comienzos del imperio romano, momento en el que también la "Calzada de la Plata" adquiere la sólida infraestructura que todavía perdura en nuestros días. El nombre de CÁCERES es arábigo, "QAZRIS", y procede sin duda del latino "CASTRIS" en referencia a los campamentos militares romanos que allí se ubicaron durante la conquista de Lusitania. Este doble emplazamiento se debió a la conjunción de dos factores geológicos y de indudable importancia estratégica:

1º .- El abundante y constante caudal de agua subterránea que surge de las Fuentes del Marco o del Rey, en El Calerizo, principal acuífero situado entre el Tajo y el Guadiana y único recurso hídrico con el que las legiones romanas podían contar en esta zona durante la época estival y de prolongadas sequías.

2º.- La posición estratégica de la serreta cacereña, desde donde se domina toda la penillanura y pueden controlarse los principales pasos naturales entre el Tajo y las Sierras. Entre ellos el obligado cruce del Tajo por el vado de Alconetar, así como los puertos de las sierras de Cañaveral, Montánchez y de San Pedro que facilitan la comunicación norte-sur y viceversa.



Calzada romana en la Ronda de San Francisco
Más adelante la Vía enfila recta hacia la puerta de Mérida de la ciudad antigua de Cáceres, observándose su lomo pétreo a través de los campos de cultivo hasta el barrio de la Charca Musia donde desaparece. Rebasado este barrio, donde estaría la MP XLIV, la Calzada sigue en línea recta por el campo próximo a la ermita del Espíritu Santo hasta alcanzar las caudalosas Fuentes del Marco. Continúa desde aquí paralela a la Ribera del Marco, confundiéndose con la actual Ronda de San Francisco, y detrás del Museo Pedrilla encontramos en 1998 un miliario, caído sobre el cauce de la Ribera, posiblemente el XLV.

Sigue por la calle que conduce al Arco del Cristo, única puerta romana que hoy se conserva de la muralla de Cáceres y que se orienta en dirección al camino que describimos, dispuesta para recibirlo frontalmente. Una derivación de la calzada se dirigía hacia la Puerta de Mérida desde el puente de San Francisco, y otra penetraba a través de la puerta del Cristo en el recinto amurallado de la ciudad para salir por la puerta de Coria. El camino principal, sin embargo, bordearía las murallas para llegar a la plaza de Santiago a través de la calle Caleros. Precisamente, la monumental iglesia de Santiago de Cáceres se construyó extramuros de la ciudad y sobre la Vía de la Plata.

Miliario en la Rivera del Marco
Por último, la milla MP XLVI se cumple en el barrio de San Blas, concretamente en el Seminario, donde pensamos debió ubicarse la segunda mansio CASTRA CAECILIA tal y cómo nos indica el Itinerario de Antonino. Los restos arqueológicos aparecidos recientemente en el Seminario confirman esta teoría, basada en el análisis de las fotografías aéreas de la zona y en las distancias topográficas medidas desde el miliario MP XXVIII de la Dehesa de Santiago de Bencaliz que se encuentra "in situ " como hemos indicado anteriormente.

Este trayecto de la Vía de la Plata es ya unánimemente aceptado, pero el problema se planteaba a continuación: La identificación de CASTRA CAECILIA con el campamento romano de Cáceres el Viejo hizo llevar a algunos investigadores la Vía hasta este lugar, situado 2,5 Kms. al noreste de la ciudad. Sin embargo, las excavaciones y la numismática demuestran que se trata de un campamento militar de época republicana y por tanto no es la mansio CASTRA CAECILIA citada en los Itinerarios del Bajo Imperio Romano. El emplazamiento de la Mansio se encontraría pues en los terrenos llanos de la vega que se extiende al noreste de la ciudad. Hacia este lugar pueden ser canalizadas sin dificultad las aguas de la Ribera del Marco tal y como se comprueba en los canales aparecidos entre las construcciones romanas del Seminario.

Recientemente, el problema de la continuidad de la Calzada ha quedado definitivamente resuelto al haberse comprobado en las fotos aéreas y en prospecciones de campo posteriores, que la Vía seguía en otra dirección distinta a la que va hacia Cáceres el Viejo.

Una vez rebasada la zona del Seminario, donde hemos situado la segunda mansio CASTRA CAECILIA del Itinerario de Antonino, la Calzada se dirige totalmente recta y de modo racional en dirección al pueblo de Casar de Cáceres.

Se inicia el recorrido en un punto próximo al actual edificio de la Cruz Roja y continúa su trazado rectilíneo por vaguadas y cerros de pizarras hasta alcanzar el Ejido situado al este del casco urbano de Casar de Cáceres donde no hace mucho se encontraba "in situ" el MP LII que citan Hubner y Mélida.


Vía de la Plata a su paso por Cáceres


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martes, abril 01, 2008

Las conchas de Maltravieso

Se usaban para fines ornamentales, en collares, pulseras o prendidas en la ropa, y proceden del Atlántico portugués.Los cacereños del Calerizo podían venir de migraciones de la costa atlántica o adquirieron las conchas por intercambios.

El equipo de investigadores que desde el 2002 trabaja en la cueva de Maltravieso enseñó ayer las dos pequeñas conchas que se localizaron en la sala de las Chimeneas en las excavaciones del año 2006. Estas conchas, una de ellas de poco más de un centímetro, son del Paleolítico Superior (33.000-9.000 años antes de Cristo) y más concretamente de hace 22.000 años, lo mismo que las 71 pinturas de manos que hay en la cueva. Las conchas se utilizaban para fines decorativos, ya que por sus perforaciones deberían ir colgadas a pulseras o colgantes o prendidas en las vestimentas. Esta característica convierte a las conchas en el primer objeto que para estos usos aparece en Extremadura del periodo del Paleolítico Superior.

Es un hallazgo "crucial para entender cómo eran y vestían los que hicieron las pinturas", destacó ayer Antoni Canals, que dirige las excavaciones. Las hipótesis que se manejan tras este descubrimiento son que los que habitaban en el Calerizo cacereño en el Paleolítico Superior venían de las migraciones desde la costa atlántica o participaban "de las redes sociales de intercambios" de esta etapa, agregó Canals.

Canals y sus colaboradores explicaron que hasta ahora no se ha hecho público este hallazgo porque se sometió a las conchas a un estudio malacológico, que permite determinar que son del Atlántico portugués, a análisis con microscopio óptico, que demuestran que los orificios que presentan las conchas no obedecen a roturas, sino que se realizaron para una finalidad determinada, y por último se compararon con las de otras excavaciones arqueológicas, lo que ha posibilitado fijar paralelismos con otros yacimientos con arte rupestre y cultura material (elementos decorativos) del Paleolítico Superior, como los de Lagar Velho, en Portugal, los de Garma, en Cantabria, o la cueva de Gargas (en los pirineos franceses).

La conclusión a la que se ha llegado tras esta comparación es que los elementos ornamentales de Maltravieso pertenecen al Gravetiense, periodo al cual se adscriben las pinturas de las manos que hay en la cueva, según se especifica en la información dada ayer por el equipo de Primeros Pobladores de Extremadura, que trabaja en la cueva del Calerizo cacereño.

Canals no calificó estos objetos como el hallazgo más destacado en Maltravieso, ya que, además de las pinturas, el equipo ya localizó en anteriores excavaciones y en las realizadas en los últimos días restos de huesos de animales y herramientas líticas (lascas y cantos rodados) que son del Paleolítico Medio, muy anteriores a las conchas. Huesos de hienas, leones, bóvidos, linces o caballos, indicó el director de las excavaciones.

Canals recordó que en la cueva de Maltravieso ha habido usos en distintos momentos y que los primeros datan de hace 350.000 años, con restos de huesos y herramientas que se localizaron en la sala de la Mesita entre los materiales sacados en el siglo anterior cuando se hizo un camino de acceso en la cueva.

El equipo ha estado trabajando los últimos 15 días en la sala de los Huesos, ya que en las de las Chimeneas, donde se hallaron las conchas hace dos años, no se podrá entrar hasta que esté el estudio que debe realizar una comisión sobre el impacto de las excavaciones en la cueva.

Información obtenida de: http://www.elperiodicoextremadura.com

lunes, octubre 30, 2006

Historia Antigua

Este apartado lo he dedicado a la dominación romana de Cáceres, en él voy a tratar el supuestos orígen de Norva, así como los distintos campamentos. Este apartado lo he estructurado con los siguientes puntos:
1. Cáceres romana.
2. Campamento "Cáceres el viejo"
3. Legado romano en Cáceres. Destrucción de la colonia.
4. Cuarto Roble.
5. Yacimiento "EL Junquillo"

(De estos dos últimos apartados no dispongo de fotografías, ya que no hay ninguna en internet, es una pena que no podamos disfrutar de imágenes así como del lamentable estado de abandono en el que se encuentran los restos.)
1. Cáceres romana

La región agreste, irregular y seguramente entonces poblada de vegetación que es llamada hoy «Llanos de Cáceres» fue un campo predilecto para las batallas y estratagemas del gran caudillo Viriato. Dice Plinio (escritor y enciclopedista romano, máxima autoridad científica de la Europa del siglo I d.C.) que por estas latitudes se situaba un campamento romano, Castra Servilia, fundado por Servilio Cepión en el 139 a. de C., el general que hizo asesinar a Viriato. Aún no sabemos dónde estuvo esta Castra Servilia («Campamento de Servilio»), pero sin duda alguna estaba cerca o junto a Cáceres. Pacificada Lusitania después de la muerte del estratega Viriato, la romanización de Extremadura avanzó rápidamente a partir del 73 a. de C.No muy lejos del Cáceres actual se situaba también Castra Cæcilia («Campamento de Cecilio»), campamento militar permanente de invierno. Éste campamento fue antecesor de la Colonia, la cual fue el resultado de la mancomunidad de Castra Cæcilia y de Norba (situada en lo que hoy llamamos «parte antigua»). Hay quien dice que Cecilio Metelo estableció el campamento para sus soldados sobre la Castra Servilia de Servilio Cepión anteriormente citada. El año de su fundación estaría comprendido entre el 80 y el 75 antes de Cristo.Ahora bien, poco más sabemos certeramente sobre estos dos campamentos, a los que se agrega un tercero en discordia: Litinia.Plinio, cita así Norba y sus dos contributa Castra Cæcilia y Castra Serviliæ:"Universa provincia dividitur in conventus tres Emeritensem, Pacensem, Scallabitanum; tota popolorum XLV (in quibus coloniae sunt quinque, municipium Romanorum) Lati antiqui III, stipendiaria XXXVI. Colonia Augusta Emerita Anae fluvio adposita, Metellinensis, Pacensis, Norbensis Cæsarina cognomine (contributa sunt in eam Castra Servilia, Castra Caecilia), quinta est Scallabis quae Praesidium Iulium vocatur municipium civium romanorum Olisipo Felicitas Iulia cognominatum oppida veteris Lati Ebora, quod ibidem Liberalis".Un historiador griego del s. II d.C., Claudio Ptolomeo, en su Geographiké Hyphégesis, incluye a Norba Cæsarina, pero no cita los nombres de sus núcleos urbanos dependientes. Norba aparece situada entre los núcleos de Ebura (Évora) y Licinia.En la colina que hoy ocupa la Ciudad Monumental se asentó quizás, como coinciden casi todos los historiadores locales, un castro. Sobre éste fundaría Cayo Norbano Flacco su colonia, entre los años 36-34 a. de C., fechas igualmente aceptadas por todos. La colonia Norbensis Cæsarina fue el resultado de la unión de este nuevo poblamiento con dos de los campamentos que había en la zona: Castra Cæcilia y Castra Servilia, como bien dice Plinio. La condición de colonia de Norba Cæsarina viene dada por tanto por el patronazgo del cónsul Lucio Cornelio Balbo, consuegro del fundador de ésta, Flacco, y debido a que esta población para veteranos retirados y los campamentos (o el campamento) formaban una unidad administrativa. Es indudable la situación de Norba en la Ciudad Monumental como demuestran dos epígrafes hallados uno el s. XVII y citado por el sacerdote Simón Benito Boxoyo, hoy desaparecido:COL. NORB. CÆSARIN. [Colonia Norba Cæsarina]Y otro aún existente situado en el Ayuntamiento en el despacho del alcalde:L. CORNELIO BALBO. IMP. C. NORB. CÆSAR. PATRONO [A Lucio Cornelio Balbo, Imperator (general), patrono de la Colonia Norba Cæsarina]Ésta última viene a demostrar también la vinculación de Balbo con la creación del status de colonia para Norba, que le dedicó al menos esta placa como homenaje. Este personaje fue un destacado militar hispano (nacido en Cádiz) que obtuvo gran posición e influencia en la Roma de aquellos tiempos. Según García y Bellido una hija de Cornelio Balbo, Cornelia, se casó con Flacco.Por si estas dos inscripciones fueran insuficientes, la base de las murallas almohades muestra aún el opus de sillares usado por los romanos para la fortificación de la Colonia. Bueno, el problema de la situación de Norba parece resuelto.¿Pero existía aún Castra Servilia en el momento de la creación de la Colonia? Servilio Cepión funda su campamento como anteriormente se ha mencionado en el 139 a. de C., mucho antes que Cecilio Metelo (80-75 a. de C.). Quizás éste hallara los restos de Castra Servilia, pues es muy poco probable que sobreviviera este campamento casi setenta años y más cuando su función original ya se había perdido. Y en ese caso, ¿que necesidad tenía Metelo de fundar otro campamento en la zona? Así, aprovecharía los restos que quedaban del campamento de Servilio.
LAS GUERRAS SERTORIANAS
Para situarnos en la época y ver por qué había tres campamentos cerca de lo que hoy es Cáceres, debemos saber primero el desarrollo de las llamadas «Guerras Sertorianas» que enfrentaron a Sertorio y a los partidarios del dictador Sila.En el año 83 a.C., Quinto Sertorio, partidario de los demócratas y antiguo colega de Mario, había sido nombrado propretor de la Hispania Citerior. Rápidamente Sertorio logró una gran popularidad a través de ciertas reformas sociales que conseguirían mejorar la vida de los hispanos, y cuando en Roma apareció Sila y su cruel dictadura él se proclamó defensor de la democracia, usando Hispania como base desde donde luchar contra los opresores. Esta actitud le convertiría en objetivo numero uno a eliminar por los optimates, los cuales empezaron por proscribirlo de la República, lo cual sería la causa de un largo periodo de luchas en Hispania entre los partidarios de Sila y Sertorio, que provocó el fuerte aumento de tropas romanas en la península. Durante este conflicto los responsables de las legiones enviadas por Roma realizarían diversas emisiones militares, pero no así Sertorio. Éste permaneció fuera de Hispania hasta el año 80 a.C., pero poco después se convertiría en director de las incursiones de los lusitanos contra Roma y así logró apoderarse de un basto territorio peninsular. Ante esta respuesta de Sertorio, Sila decide nombrar a Q. Cecilio Metelo procónsul de la Hispania Ulterior donde llegó con dos legiones sobre el año 79 a.C. Siendo por estas fechas cuando funda Castra Cæcilia. Al principio Quinto Cecilio Metelo consiguió algunas victorias, pero pronto Sertorio, mejor conocedor de esas tierras y habiendo aprendido de los pueblos celtíberos la táctica de la guerrilla, impuso su autoridad y consiguió dominar la mayor parte del territorio, estableciendo la capital "de la nueva Roma" en Osca, la íbera Bolscan, Huesca.En el año 77 a.C. C. Metelo realizó una emisión de denarios a su nombre, con la inscripción Q(uintus) C(æcilius) M(etellus) P(ius) I(mperator) o simplemente IMPER, con una cabeza de Pietas (piedad)en el anverso aludiendo a su cognomen, «pío».Después de tanto batallar contra el escurridizo Sertorio, las legiones de Metelo merecían un descanso y el Senado se lo concedió retirando a Metelo y poniendo en su lugar al joven y prestigioso militar Pompeyo. Seguirán años de intenso conflicto hasta que las tropas consulares adquieren gran ventaja sobre las de Sertorio, el cual es asesinado en Osca el año 72 a.C. Muerto Sertorio Hispania queda en poco tiempo dominada y Pompeyo y Metelo regresan a Roma. A partir de estos años, estando Metelo fuera de Hispania, habremos de preguntarnos si Castra Cæcilia siguió manteniendo su función originaria. Y si se diera el caso de que Castra Servilia estuviera en otro lugar, cabe hacerse la misma pregunta.

2. Campamento "Cáceres el viejo"

Sólo quedan, que sepamos, los restos de uno de los tres campamentos, al cual las gentes llamaron «Cáceres el Viejo». Se encuentra a unos 2,5 km de Norba, hoy en día accesible a través de la carretera de Torrejón el Rubio y abierto recientemente al público por el proyecto Alba Plata de la Junta de Extremadura. Allí hay un centro de interpretación que, aunque da vergüenza ajena, es un paso hacia estudios y excavaciones futuras. Las últimas excavaciones han sido en dos esquinas y dos puertas, todas de menos de 300 m2. El conocido arqueólogo e historiador alemán Schulten ya se hizo unas cuantas preguntas como las que centran este texto, y excavó superficialmente la zona. Encontró gran cantidad y variedad de objetos, depositados en el Museo Provincial. Tras su investigación particular llegó a la conclusión de que se trataba de Castra Cæcilia, poniéndolo de manifiesto en su libro monográfico del mismo nombre.Pero las excavaciones del alemán no resultaron del todo concluyentes, y a su marcha, se volvió a enterrar todo y siguió utilizándose como tierra de pastos para ovejas. Debería excavarse a conciencia el centro del campamento, que es donde estaban las edificaciones de los mandos militares. La planta del campamento, aunque un poco atípica y de dimensiones extraordinarias, responde a la generalidad de campamentos romanos. Podemos apreciar en los cimientos hoy día la robustez y solidez de los muros, lo que demuestra claramente la situación permanente de este campamento, que dio cobijo al menos a dos legiones.Ocupaba 24 hectáreas, era rico y lujoso, y podía acoger a una legión entera en sus barracones (los expertos hablan de 5.500 soldados). Se trata de uno de los escasos campamentos de la época republicana tardía en la península, de ahí su importancia. La mayoría de los arqueólogos lo identifican con el fuerte de Castra Cæcilia y sitúan su edificación durante las guerras sertorianas.
El yacimiento de Cáceres el Viejo no conserva las torres, ni las murallas, ni los fosos, pero su estudio ha permitido conocer cómo vivían los legionarios en este enclave. Estaba rodeado de una muralla de cuatro metros de anchura, formada por dos muros levantados en mampostería de pizarra y cuarcita. Su sistema defensivo se completaba con dos fosos excavados en el suelo de pizarra. El interior tenía una sección en forma de V, cuatro metros de ancho y dos de profundidad.
El exterior, a 3,50 metros de distancia, era más estrecho (1,50) y menos profundo (0,70). Los investigadores, dirigidos por el arquitecto Ramón Cañas y la arqueóloga M. Luz González, últimos en excavar el yacimiento, también han determinado el sistema de accesos. Por un lado han reexcavado la porta Prætoria, al norte (en el extremo de la vía Pretoria), y la porta Principalis Sinistra, al suroeste (los expertos han constatado que tenía dos torres cuadrangulares de protección en los flancos), y han despejado la porta Quintana, al este, que se abría hacia la vía del mismo nombre. Este camino cruzaba el campamento y lo dividía en dos partes iguales. Las puertas tenían fosos más avanzados. El general Cecilio Metelo funda un campamento permanente, principalmente destinado a guarnición de invierno (hiberna), en el siglo I a. de C., entre los años 80-75, volviendo a repetir. Éste es mandado por Sila para acabar con Sertorio, el cual anda igualmente por estos lares. Metelo dispone de una gran superficie de terreno, llana y fértil, donde establecer su campamento. Igualmente necesita de un abastecimiento constante de agua, y estar bien comunicado con el resto de asentamientos romanos. El campamento está cerca del río Almonte, y no debemos imaginar unas tierras tan secas como las de ahora. La Vía Lata cae lejos de Cáceres el Viejo, pero allí existe una vía secundaria o de servicio que comunica con la principal. Desde esta zona se puede ver en lo alto lo que es hoy la Ciudad Monumental, en aquel momento quizás ya ocupada (mejor dicho aprovechada) por los romanos, o arruinada. Sin embargo, todas estas razones no son concluyentes para situar Castra Cæcilia en el lugar. ¿Entonces cuál pudo ser la razón que llevó a Metelo a fundar allí su campamento?Retrocedamos casi setenta años, junto al cónsul Servilio Cepión, el cual se vio en las mismas condiciones: dónde establecer su base. ¿Por qué escogió Cepión esa situación para su campamento? Además no muy lejos de la Vía Lata.
La primera constancia de una vía empedrada en Extremadura surge hacia el año 139 a. C, cuando este mismo personaje vence al jefe lusitano Viriato y funda un campamento militar al que llama Castra Servilia. Éste defendía la frontera norte de nuevos ataques lusitanos por lo que fue unida a la retaguardia romana mediante un camino de tierra que facilitara el transporte de tropas, la retirada de heridos y el suministro de provisiones y armamento. Fue el embrión de la vía de la Plata. Así, Servilio tiene su campamento en un lugar estratégico.Una buena baza para los detractores del campamento de Cecilio en Cáceres el Viejo es que en los Itinerarii, Antonino Caracalla cita a Castra Cæcilia a exactamente XX millas de la mansio Ad Sorores, es decir 29,60 km., los cuales se dan en torno a la Fuente del Marco, a los pies de Norba Cæsarina. Pero resulta lógico apreciar que en esta zona no hay una superficie llana, amplia, extensa, para poder albergar a las dos legiones de Metelo. Descontemos que la zona alta, donde después se situaría Norba, podría estar ocupada (¿por qué no?) por Sertorio o algún otro no muy amigo de Metelo Pío. Desde esta zona baja, hundida y húmeda, no hay visibilidad alguna de los alrededores.Además, cualquier razón de peso que pueda ser aplicada a esta situación para Castra Cæcilia igualmente es válida para el lugar de Cáceres el Viejo, pues no hay ningún resto arqueológico que demuestre nada hasta el momento. Para quien cree que bajo Norba, es decir, bajo la Ciudad Monumental, se situó uno de esos campamentos, baste el texto de Plinio que asegura la existencia de Castra Cæcilia y Castra Servilia para pasar a ser contributa de Norba.
Pero quizá no sea tan irreal pensar en uno de esos campamentos como antecesor del otro. De todas formas, todos son teorías e hipótesis, y he aquí algunas de las más descabelladas: como que Castra Servilia está bajo Norba, o que «Cáceres el Viejo» es Castra Litinia, o bien que Castra Cæcilia está bajo el Convento de S. Francisco, en las inmediaciones de la ciudad monumental.Y otras chorradas no dignas de consideración. Puesto que no existe hasta el momento moneda, inscripción o rastro fidedigno todas son meras suposiciones. Sin embargo, la mayoría de historiadores y la administración pública identifican Castra Cæcilia con el campamento de «Cáceres el Viejo», contando esta opción con una única prueba documental en contra, como ya se ha dicho, los Itinerarii, si bien es cierto que el emperador Antonino, que ni se movió de Roma, no contaba con un cuentakilómetros. Así, el ayuntamiento de Cáceres, en pleno, y con el apoyo unánime y firme de la Junta de Extremadura, en la “Declaración Institucional para la formalización de la candidatura de Cáceres como Ciudad Europea de la Cultura 2016”, dice:«Cáceres presenta en su piel las huellas de un largo pasado, un tiempo reflejado en sus restos y huellas milenarias. […] Quizás fuera un castro celtibérico, pero lo probado es que son Castra Cæcilia (campamento de Cáceres el Viejo), levantado por Quinto Cecilio Metelo en el año 79 a.c. y con posterioridad y apenas a dos kilómetros de distancia, Norba Cæsarina, fundada en el 25 a. C. por el procónsul, como colonia romana, quienes constituyen nuestros orígenes urbanos».
Claro, también otra posible teoría se halla en el origen del nombre de Cáceres, procedente del ablativo plural Castris, sin duda resto de Castris Caeciliis. Sería bueno y provechoso que alguien tuviera las agallas de Schulten y se pusiera a descifrar este enigma histórico cuya solución, sin duda, se halla bajo tierra no muy lejos de la capital.Así dice José Mª Parra:«Hay una cuestión muy importante que ha quedado muerto desde que antes de la guerra lo investigase Schulten: El yacimiento arqueológico de "Cáceres el Viejo". El alemán vino, levantó y picó el yacimiento con una cuadrilla de obreros, vio parte de lo que había, llenó varias cajas de restos arqueológicos del Cáceres el Viejo, las cerró y se las llevó a Berlín. Menos mal que otra parte, la menos abultada, la dejó aquí en el Museo Provincial. Nadie ha vuelto a interesarse por esa cuestión, que considero culturalmente grave. Allí se ha trazado una carretera, se han construido unas instalaciones ganaderas, se ha levantado un polígono de viviendas y se quiere edificar hasta el límite del campamento romano un enclave que tiene unas condiciones de las que carecen otros pecios semejantes.Se piensa que la Ruta de la Plata pasaba por la Ribera del Marco, lo que parece lógico, como lo es que llegase a Cáceres el Viejo. De hecho en las obras de cimentación del Seminario aparecieron restos, entre ellos un anillo que puede observarse en el Museo Arqueológico. Hace no mucho tiempo, para realizar unas obras de mejoras en la urbanización de la barriada junto a la prisión "Cáceres 1", un técnico municipal, al efectuar una cata, halló un mosaico romano; lo que no impidió que echase una gruesa capa de cemento. Es posible que, sin pretenderlo, y providencialmente, haya protegido para la historia unos restos importantes».Ante esto sólo nos queda echarnos las manos a la cabeza.

http://www.extremaduravista.com/sobre.htm (Página donde se puede observar la parte antigua en desde una persspectiva de 360º)
http://es.news.yahoo.com/17102006/4/consejo-campamento-romano-caceres-viejo-adecuara-visitas-merced-convenio-gobierno.html ( En esta página podemos leer una noticia sobre el campamento en la cual se nos explican las adecuaciones que se llevarán a cabo)
http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=222200 (podemos informarnos más con este artículo de prensa)
http://www.extremaduraclasica.com/arqueologia/caceres_viejo/index.html (ámplia página sobre el campamento "cáceres el viejo", donde además de información podemos encontrar numerosas fotografías, tamabién presenta varios enlaces sobre la época romana en Cáceres)
http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=966 (página utilizada para la historia de Cáceres, debería de visitarse por cualquiera que quiera realizar un buen trabajo, ya que aporta mucha información. Si quiere participar puede comentar lo que desee en este foro de discusión sobre el origen de Cáceres)
http://www.celtiberia.net/articulo.asp?id=1077 (Página utilizada para desarrollar los dos puntos anteriores. Posee la posibilidad de participar en un foro donde se trata el tema del origen del campamento "Cáceres el viejo")
http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=265020 (otra noticia que puede ser de interés para completar la lectura anterior)
http://www.viaplata.com/yacimientos3.html ( Página donde podemos encontrar solamente dos fotos del campamento, no aporta mucha información, por lo que no es de mucha utilidad si quiere profundizar en el conocimiento de "Cáceres el viejo")
http://www.ayto-caceres.es/ciudad/cultura/museoccviejo.asp (si desea visitar el centro de interpretación y las ruinas del campamento puede encontrar el horario en esta página web, también se muestran algunas fotos del interior del centro de interpretacion con lo que allí hay expuesto.)
http://www.inedito.com/caceres/ (no aporta información nueva sobre los orígenes de Cáceres ni del campamento, si quiere informarse de la evolución histórica de la ciudad entonces puede leer una síntesis de la misma.)

3. Legado romano en Cáceres. Destrucción de la colonia.


Poco se conserva de la colonia romana, pero una de las estatuas que sobrevivieron se ha convertido en el hito romano de Cáceres por excelencia. Fue identificada, en un principio (siglo XIX, cuando se encontró), con la diosa Ceres, diosa romana de la agricultura; incluso se dijo que en esta diosa estaba el origen del nombre de la ciudad. Nada más lejos de la realidad. Estudios recientes han demostrado que se trata de un genio andrógino (ni hombre ni mujer), una especie de dios particular de la ciudad; o incluso podría ser una representación deificada del emperador Augusto. Sea como sea, esta imagen, que preside un espacio junto a la Plaza Mayor, llamado «Foro de los Balbos», es una más de las muchas cosas que hacen a este Cáceres tan fascinante.
Otro de los vestigios más destacados es el Arco del Cristo o Puerta del Río, en la zona occidental de la ciudad monumental. Quizá gran parte de este arco sea romano, aunque es difícil separar la parte romana de los añadidos posteriores; entre ellos, el Cristo que da nombre a esta puerta, un añadido del siglo XIX, colocado en una hornacina en la cara interior del arco. Pero, en general, restos romanos hay en toda la muralla (sobre todo el basamento de sillares) y en las torres, que ya estaban ahí en los años de colonia romana de Cáceres.La ciudad romana fue destruida, según creen los historiadores locales, en las primeras invasiones bárbaras. La Lusitania de los romanos fue ocupada por los alanos (411) y, posteriormente, por los suevos (439). En el 582 fue sometida por el rey visigodo Leovigildo.

4. Cuarto roble
Yacimiento arqueológico romano situado a las afueras del barrio de Aldea Moret, a dos kilómetros de la ciudad.
Situado en una pequeña colina de escasa altura sobre la llanura circundante ("Corchuelas", 454 metros sobre el nivel del mar), consiste en una turris o torre de vigilancia cuya misión fundamental era defender y vigilar el entorno de una villa romana situada al pie de la colina, sus moradores y campos de cultivo. Probablemente contaba con un pequeño destacamento de soldados: su misión principal no era defender sino, seguramente, disuadir.
Los restos visibles en la actualidad son de factura musulmana, aunque en su muralla oeste pueden verse varias hiladas de bloques romanos perfectamente escuadrados; todavía subsisten restos de la puerta. La orientación de la torre ha sido efectuada según los puntos cardinales: la entrada está situada al sur, los (supuestos) almacenes o despensas de víveres, al norte.
La torre, tal como puede estudiarse en la actualidad, constaba de dos plantas: de la superior no queda nada, aunque son muy visibles en los muros los huecos dejados por las vigas de madera que lo sujetaban. Gran parte del techo está derruido sobre los restos actuales, tanto en forma de escombros internos como fragmentos de tejas dipersos por una amplia zona alrededor de la torre: su altura estimada es de 10-12 metros como máximo, sin que se sepa cuál pudo ser su remate (almenada o techada con teja árabe).
Es visible un segundo recinto alrededor de la torre, aunque tan derruido que apenas destaca sobre el terreno: las labores agrícolas fectuadas a lo largo del tiempo ha removido las piedras de la zona, agrupando muchas de ellas en montones para que no molesten en la siembra y la siega.
En el interior de la torre pueden apreciarse al menos tres dependencias: una sala principal, rectangular, que conecta con la puerta de salida y dos habitaciones pequeñas situadas a la izquierda de la misma, junto a la muralla oeste. Una abertura en el muro oeste parece ser el único resto visible de una ventana. A la izquierda de la entrada, prácticamente derruida hasta el nivel del suelo, puede verse restos de una muralla o construcción sin que sea posible adivinar qué era.
Alrededor de la misma pueden encontrarse restos de tejas romanas (tegulae) y vasijas (terra sigillata), aunque en estado muy fragmentado.
La villa, seguramente amplia y bastante rica, está situada (enterrada) en la ladera este de la torre, en una suave caída hacia el llamado "Cerro de los Romanos", colina de mediana altura (523 metros sobre el nivel del mar), bajo cuyas laderas pueden encontrarse abundantes fuentes de agua e incluso un pequeño arroyo estacional ("Arroyo de Santa Ana"). No se han efectuado excavaciones ni en la villa ni en la torre.

http://es.wikipedia.org/wiki/Cuarto_Roble (página utilizada para realizar este último punto, ademas de la información que leemos, aporta enlaces sobre Cáceres, Aldea Moret, El junquillo, pudiendo completar más la información)

5. Yacimiento "El Junquillo"
Situado a las afueras (800 metros) de la pequeña población de Aldea Moret, aproximadamente a dos kilómetros de la ciudad de Cáceres y a una docena de metros de la vía del ferrocarril Cáceres-Lisboa (kilómetro 335,600), sobre una minúscula cresta rocosa (456 m sobre el nivel del mar).
Situado en una pequeña colina de escasa altura sobre el terreno circundante, consiste en una turris o torre de vigilancia (un fortín según algunos investigadores) cuya misión se desconoce: por esa zona no pasaba camino o calzada alguna, ni tampoco se han encontrado restos de ninguna población o villa romana. Quizá pudiera tratarse de una torre de señales cuya misión sería avisar a la cercana turris de Cuarto Roble, aunque no hay pruebas de ello y sólo se puede especular.
Está ubicado aproximadamente a 2 km al NW del yacimiento arqueológico Cuarto Roble, torre de vigilancia que dominaba y protegía una villa romana no excavada.
En la actualidad el visitante sólo puede observar dos o tres hiladas de piedra, unida con argamasa de cal, que parece de factura bajoimperial. El conjunto en sí sólo destaca como una especie de "montaña" de tierra y cascotes, de apenas 50 cm de altura, sobre una cresta rocosa pelada; en derredor pueden observarse piedras y fragmentos de tejas de factura árabe. La orientación de la torre sigue los puntos cardinales; su estado actual impide determinar la ubicación de la entrada.
No se han realizado excavaciones en esta zona. Su proximidad al poblado de Aldea Moret ha degradado el yacimiento, ya que no es infrecuente llegar hasta sus restos dando un simple paseo o incluso acudir a los mismos para asar castañas el día de los difuntos.

http://es.wikipedia.org/wiki/El_Junquillo (Página utilizada para este último punto, posee enlaces para completar la información con la historia de Cáceres.)