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jueves, abril 21, 2011

Edificio Embarcadero

¿Qué era el Embarcadero?

Antiguo edificio Embarcadero

Las instalaciones mineras exigían la presencia del ferrocarril para el transporte rápido y seguro del mineral extraído hasta los puntos de ventas. Aunque el ferrocarril fue inaugurado en Cáceres en 1881, las instalaciones dedicadas a la minería pronto se tornaron insuficientes, pequeñas y obsoletas ante las exigencias de la demanda del mercado, así en 1910, se decide construir una vía de apartadero en Aldea Moret con el fin de destinarla al servicio de las minas que en este lugar tiene la referida sociedad.

Este apartadero es el germen del actual edificio Embarcadero, el lugar donde se almacenaba el mineral para ser embarcado directamente a los vagones de ferrocarril. En 1956 ya estaban en marcha los procesos de allanamiento del terreno en el que se estaban volcando tierras desde vagones remolcados por tractores. También parte del muro que separaba el emplazamiento del Embarcadero de las vías del tren ya había sido sustituido por las bases de la estructura que serviría de apoyo a la cubierta y sustentaban la fachada.

A lo largo de 1957 se llevan a cabo las obras hasta que un año más tarde cuando se terminen prácticamente las obras del exterior, la báscula y la galería superior.

Fue en 1958 cuando se concluyó la fachada, el puente sobre el que iba la cinta transportadora de mineral que ya se hallaba en preparativos de ser instalada. Este puente, ya desaparecido, se apoyaba en una estructura de hierro a modo de torreta por un lado en la fachada del edificio Embarcadero y, por el otro, en la fachada de las naves de madera de los antiguos almacenes de fosforita, concluyéndose la construcción definitiva del edificio en diciembre de 1959.

Discurso Arquitectónico para la transformación del Embarcadero
Embarcadero reformado
El concurso convocado requería transformar una gran nave industrial de hormigón en la que se debía desarrollar un complejo programa –híbrido en el sentido literal del término-, ya que incluye espacios expositivos, salón de actos, agencia bioclimática, despachos para asociaciones vecinales, centros de formación y nuevas tecnologías, cafetería, parque interactivo medioambiental, y biblioteca pública.

Aspecto interior
Lo usos y servicios diversos que engloba el edificio coexisten bajo el paraguas de un único espacio lo que favorece la comunicación entre todos sus usos dentro de un paisaje interior común. Una planta bajo rasante permite ampliar notablemente los espacios públicos, dedicados esencialmente a exposición, salón de actos, cafetería y salas de formación. Una generosa rampa desciende hacia el nivel inferior bajo un puente-biblioteca, quedando comunicada con los espacios superiores a través de grandes aperturas circulares. Cuatro nuevos y ligeros edificios metálicos se integran en la nave, generando una secuencia en la que cada volumen se distingue por su uso, forma, tamaño y color.
Escalera de acceso a la planta baja
La sensibilidad hacia cuestiones ambientales se traduce en decisiones determinantes en el proyecto. Una única construcción metálica sale al exterior, constituyendo el punto de referencia y orientación espacial del conjunto, albergando a un tiempo una instalación de paneles fotovoltaicos, que unida a las placas térmicas instaladas en la cubierta de la nave, y a las decisiones generales de diseño bioclimático, favorecen la mínima a aportación de energías contaminantes al edificio.

Los opacos cerramientos que en su día tuvo la nave, han sido transformados en paneles de vidrio transparente o traslúcido, con protecciones frente al sol, y lamas de ventilación que contribuyen a mejorar el sistema energético del edificio. La antigua nave, hoy Embarcadero contribuirá a la revitalización de un área muy degradada compatibilizando la memoria de su origen industrial con la transformación radical de sus espacios arquitectónicos.
Iluminación nocturna
EMBARCADERO es un espacio gestionado por la Concejalía de Innovación y e-Gobierno del Ayuntamiento de Cáceres. Está ubicado en el Polo simbólico identificado por la estrategia y marca Cáceres Creativa como el distrito productivo que concentrará la energía transformadora de la innovación y la creatividad necesaria para mejorar los procesos productivos mediante el uso transversal del conocimiento y del talento creativo reflejado en el Proyecto AldeaLab C3: Innovación x (Creatividad+Cultura+Conocimiento) AldeaLab C3 concentrará a EMBARCADERO y a Garaje 2.0. Además, relacionará y relanzará empresas dinámicas e innovadoras hasta donde las lleven sus propias capacidades. Si antaño en este espacio se extraían minerales, en adelante este distrito empresarial, tecnológico, creativo y cultural se dispone a extraer todo el talento y la energía creativa posible y convertirla en riqueza y calidad de vida. Se trata, en definitiva, de generar dinámicas de trabajo para que emerja el talento, y que este contribuya al nacimiento de una nueva visión impulsora de nuevos nichos de desarrollo socioeconómico en la ciudad, como polo de atracción cultural e innovador de futuro. 

Páginas oficiales:

lunes, febrero 07, 2011

Proyecto turístico minero

Un informe arqueológico decidirá qué mina de Aldea Moret se recuperará para el turismo. El ayuntamiento estudia ahora quién será el arqueólogo que lleva a cabo un estudio exhaustivo de los pozos del poblado minero. Después una escuela taller de la Universidad Popular integrado por desempleados se encargará de la rehabilitación del espacio.

Este proyecto pasará además a formar parte del plan de recuperación de la Ribera del Marco, según informaron fuentes del ayuntamiento. La iniciativa fue adelantada por la concejalía de cultura el pasado mes de diciembre y tiene un doble objetivo. Por un lado, el estudio de la etnografía de la zona, lo que supondrá poner en valor el trabajo que hicieron los mineros en los siglos XIX y XX y la importancia que supuso para la ciudad. Y por otro, recuperar uno de los pozos para que pueda ser visitado por los turistas y cacereños.

La idea es revalorizar alguna de las minas, de tal manera que los visitantes puedan bajar a ella para comprobar cómo eran antiguamente. En la actualidad existe algo parecido en la mina de La Abundancia, donde se construyó un Centro de Interpretación de la Mina de Extremadura y que sirve para conocer la historia de este pozo desde sus comienzos en 1865.

El proyecto será una iniciativa más para rehabilitar la zona más antigua de la ciudad donde se llevará a cabo la limpieza de la charca hasta ver el Calerizo, se adecuará la zona para que el paisaje pueda ser deleitado por los paseantes, se eliminará la maleza y la basura, se recuperará el paso el Callejón de la Bula (que conecta la Huerta del Conde con el Camino del Alto de Fuente Fría) y el camino que enlaza la travesía de Tenerías con Vadillo.

Dentro de las actuaciones de la Ribera el ayuntamiento también contempla la construcción de dos estanques, una nueva manera de recarga del Calerizo en la plaza del parque de Maltravieso, una laguna junto al instituto Al-Qázeres, suelo permeable, la reestructuración del Arroyo de la Plata y la ordenación de la Huerta del Conde.
Fuente: http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=560368

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lunes, enero 31, 2011

Expolio en las minas

El primer depósito de agua de la capital cacereña ha perdido un elemento muy significativo de su antigua estructura. Construido hace más de un siglo, la parte superior del edificio de impulsión ha sido expoliada y también las escaleras que daban acceso a la plataforma. Se trata de una instalación simbólica del pasado cacereño y en concreto del entramado minero del pozo de la Esmeralda, cuya silueta, muy característica, ha quedado mutilada para siempre. Ha sido un robo más de los muchos que se vienen sucediendo desde hace décadas en las viejas minas, donde han llegado a desaparecer edificios enteros, incluso las vigas.


Estos saqueos duelen más que nunca, puesto que las minas de Aldea Moret se encuentran en trámites para convertirse en Bien de Interés Cultural (BIC), una figura que otorga la Junta de Extremadura y que garantizaría su protección. Además, serviría de lanzadera a otros proyectos, ahora en ciernes, para rehabilitar la zona y darle vida. No obstante, durante las últimas décadas se ha perdido el esplendor de los antiguos yacimientos (el deterioro es patente y los edificios se vienen abajo) pese a la importancia de su pasado: la mina trajo el progreso a la ciudad y una intensa actividad industrial que no ha vuelto a conocerse.

La Esmeralda es uno de los pozos que más elementos conserva "y uno de los pocos ejemplos que quedan para estudiar las viviendas de los mineros (...) Además de poseer la única chimenea que aún puede verse de los viejos hornos, es también la única que conserva las torres de acero de las instalaciones que abastecían de agua a Cáceres", explican los historiadores Francisco García Moya, Fernando Jiménez Berrocal y Juan Carlos Martín Borreguero en el libro La vida minera en Aldea Moret . Son las partes altas de estas torres las que han desaparecido. De hecho, sobre el terreno se aprecia cómo han desatornillado las estructuras para llevárselas. El robo se ha producido durante los últimos meses --a principios de primavera aún estaban las torres íntegras-- sin que se conozca la finalidad (como chatarra, por capricho o vandalismo). El resto del armazón también se encuentra deteriorado, lleno de pintadas.

MAS DE UN SIGLO El depósito es muy antiguo. Según recuerda Fernando Jiménez Berrocal, en principio se creó para evitar que el agua del Calerizo entrara en las galerías e impidiera la extracción de mineral, al igual que en otros pozos de la zona. "Las bombas funcionaban las 24 horas, todos los días del año", relata. El 21 de enero de 1899 se constituyó la Compañía de Aguas de Cáceres para abastecer a la ciudad desde estos depósitos aprovechando sus reservas. "Fue el primer sistema que tuvo Cáceres y había canalizaciones hasta la ciudad, aunque en principio el agua no era muy apreciada por su calidad y la gente prefería seguir acudiendo a las fuentes", explica Jiménez Berrocal. Buena parte de Cáceres ha seguido abasteciéndose del Calerizo hasta el año 2003, cuando Mejostilla y otras barriadas del noreste ya pasaron a depender del embalse del Guadiloba.

Este antiguo patrimonio es el que se ha visto nuevamente cercenado. "Viene ocurriendo desde hace largos años por culpa de todos, por dejadez y pasividad. Los viejos pozos y edificios apenas tienen vigilancia y los ciudadanos tampoco llamamos a la policía cuando vemos algo sospechoso", lamenta el presidente vecinal del poblado minero, Francisco Luis López. El barrio espera que la declaración de BIC cambie "por fin" las cosas y que nadie vuelva robarles el pasado, el suyo y el de toda la ciudad.

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sábado, marzo 29, 2008

Aldea Moret y la minería

Aldea Moret fue un antiguo municipio de la provincia de Cáceres situado a 2 kilómetros del centro de la ciudad de Cáceres. Actualmente está integrado dentro del casco urbano de la misma siendo un barrio más de la ciudad, a una altura de unos 465 metros sobre el nivel del mar y al pie de una loma de baja altura ("Cerro de Cabeza Rubia", 516 m sobre el nivel del mar); la población en enero de 2006 se estimaba en algo más de 8.000 habitantes.

Nació a mediados del siglo XIX tras el descubrimiento de la fosforita, mineral rico en fósforo, Aldea Moret recibió este nombre gracias a Segismundo Moret y Prendergast (político gaditano del partido liberal que fue seis veces ministro con Sagasta y llegó tres veces a la Presidencia del Gobierno), el cual consiguió gracias a su influencia que una rama del ferrocarril llegase hasta la boca de mina, con lo cual la fosforita pudo ser distribuida a todo el país. Con el tiempo este simple asentamiento minero, dirigido en un principio por la empresa "Unión Española de Explosivos" (más tarde "Explosivos Rio Tinto"), se convirtió en un pequeño poblado gracias a su prosperidad económica.
Desde el año 1886 se exportó a países como Inglaterra, Alemania, Francia, Bélgica y Holanda un mineral de acreditada calidad, que llevó a Segismundo Moret a adquirir los derechos del rico coto minero en el año 1876: gracias a su iniciativa e influencia en Madrid se creó el primitivo Barrio de Moret y se construyó en 1880 el ferrocarril que enlaza Cáceres con Lisboa, lugar y puerto de embarque de los fosfatos hacia toda Europa.
La mejora de las técnicas extractivas y de procesado permitieron la fabricación de los superfosfatos, de mayor concentración y riqueza en fósforo; para ello se instaló una fábrica de ácido sulfúrico, la cual empleaba las piritas provenientes de Huelva. De los restos de estas piritas se extraía también, como subproducto, cobre de alta pureza que se comercializaba igualmente.
Con el descubrimiento de los fosfatos en el Sáhara Español y norte de África, de menor precio y mayor competitividad por la abundancia de mano de obra, la actividad minera de la zona fue disminuyendo paulatinamente hasta desaparecer por completo en los años 70 del pasado siglo XX. La maquinaria fue desguazada, achatarrada y finalmente, en los años 70 del pasado siglo, vendida al peso después de permanecer a la intemperies casi un decenio.
Actualmente se está trabajando en la recuperación de algunas instalaciones del poblado minero, destinada a ser una nueva zona de ocio de la ciudad (Programa URBAN-CALERIZO). Dicho poblado está protegido como modelo de diseño de la arquitectura minera y será integrado, tras su adecentamiento, en las nuevas promociones de viviendas que se están construyendo actualmente y que darán alojamiento a unas 2.000 familias (Residencial Santa Lucía).

En la actualidad conserva una de sus instalaciones mineras (mina Abundancia) como "Centro de Interpretación de la Minería", museo y exposición permanente de la actividad minera de la zona.

En este pequeño poblado destaca la iglesia, de mediados-finales del s. XIX y con una única nave, así como un pequeño observatorio astronómico (Observatorio Astronómico de Cáceres) dedicado a realizar fotometría CCD en banda V; alrededor del mismo aparecen, la mayor parte de ellas en ruinas, distintas torres con tornos aéreos desde las cuales se descendía a las minas. En la actualidad ya no es posible descender a ninguna de estas explotaciones: el abandono durante años ha elevado el nivel freático, inundando la mayor parte de las galerías.

Saliendo de Aldea Moret y caminando en dirección a Badajoz puede verse, a escasos 200 metros de la carretera (Nacional 523), una torre muy derruida (yacimiento arqueológico del "Cuarto Roble") que queda a la izquierda del caminante: son los restos de una torre de vigilancia árabe construida sobre los restos de una "turris" romana (de la cual pueden apreciarse todavía dos hiladas de sillares cuadrados), la cual tenía como misión defender una extensa villa romana asentada en dicha zona. En los alrededores pueden verse restos de tejas romanas (tegulae) así como algunas vasijas (terra sigillata). Esta villa está sin excavar. Una pequeña colina cercana (511 m de altitud) recibe el nombre de "Cerro de los Romanos": entre ella y la torre se extendían los campos de cultivo y la villa romana.
Una segunda torre (yacimiento arqueológico "El Junquillo") puede estudiarse a las afueras de la población en dirección oeste, junto a la vía del ferrocarril Cáceres-Lisboa (km 335,600), no lejos del "Centro de Interpretación de la Minería": no está claro el por qué de su ubicación dado que cerca no hay caminos o villas para proteger; en la actualidad sólo quedan en pie una o dos hiladas de sillares de piedra labrada unidas con argamasa de cal y abundantes restos de tejas y ladrillos árabes en derredor.
Enlaces de interés: