Mostrando entradas con la etiqueta Historia: Edad Contemporánea. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Historia: Edad Contemporánea. Mostrar todas las entradas

domingo, abril 24, 2011

El paseo de Cánovas

Vista aérea del paseo
El Paseo de Cánovas data de finales del siglo XIX, cuando se acometen las obras de los primeros ensanches que unen la ciudad antigua con lo que actualmente es el eje urbanístico de la ciudad moderna. El más importante de todos, que se convirtió en área de expansión de la ciudad, parte de la calle de San Antón y tomando el camino que se conocía como de San Juan del Puerto, enlaza con la estación de ferrocarril y con la carretera de Mérida.

A comienzos del siglo XX, en el Paseo de San Juan del Puerto, más tarde Paseo de Cánovas, sólo se ubicaban el Hospital Provincial (1892), el Hogar de las Hermanitas de los Pobres (1885) y el Parador del Carmen. Todas estas edificaciones estaban rodeadas de campos de cultivos y cercados para ganado que le daban un aspecto eminentemente rural.

Vista nocturna del paseo
La urbanización del ensanche se debe a la iniciativa de D. Luis de Armiñón, que era entonces Director General de Obras Públicas, que habilitó los fondos necesarios para la adecuación de la Avenida del Dos de Mayo, más tarde Avenida de Luis de Armiñón, después Avenida de la República y finalmente Avenida de España.
La Avenida de España con sus dos vías laterales dejaba en el centro un amplio paseo que durante años se utilizó para actos oficiales como las paradas militares.



Casa de estilo sevillano en Cáceres
Los edificios particulares, la mayoría chalets, los mandaron construir miembros de la burguesía enriquecida por la adquisición de bienes procedentes de las sucesivas desamortizaciones que se sucedieron en el siglo XIX. El periodo de mayor esplendor constructivo coincide con la dictadura del General Primo de Rivera y los primeros años de la República (1925-1935).

El autor de la mayoría de estos proyectos fue el arquitecto municipal Ángel Pérez Rodríguez: La Casa de las Chicuelas (1927), derribada en 1980; el edificio número tres de la Avenida de España (1927), junto al llamado Jardincillo del Requeté; un hotelito de estilo vasco (1928) derribado a comienzos de los años ochenta; una casa frente a las Chicuelas de estilo sevillano que aún se conserva y el magnífico Cine Norba (1934), también derribado, que durante años hizo las delicias de los cacereños.
Edificio número 3 nevado
Otros arquitectos también intervienen en los proyectos del ensanche. A Francisco Calvo Traspadierne se deben obras de estilo neoplateresco como la casa número cinco de la Avenida de España (1927). A Ignacio López Munera, arquitecto municipal de Trujillo, un hotelito de cuatro viviendas, en el número trece de la Avenidad de Epaña, encargo de Evaristo Málaga. Este bello edificio fue declarado por la Junta de Extremadura Bien de Interés Cultural con la categoría de Monumento, según Decreto 252/2000 de 19 de diciembre, en el que se reconoce el valor histórico-artístico de la vivienda, que responde a un momento histórico del ensanche en el que se prodigaron casas unifamiliares de cierto lujo, desenfado y fantasía. Pertenece al eclecticismo típico de la arquitectura española de la primera mitad del siglo XX. A principios de los años ochenta, el Hogar de las Hermanitas de los Pobres fue asimismo derribado y con la construcción de algunos otros edificios de estilo racionalista de escasa relevancia y exceso de altura, el paseo adquiere prácticamente su aspecto actual, un tanto alejado de los criterios que primaron en su concepción inicial: la creación de un espacio abierto con baja densidad de construcción y con ventilación e iluminación adecuadas, para el mejor crecimiento de una vegetación que hiciera más agradable los ratos de ocio en esta superficie ajardinada que se aproxima a las dos hectáreas.

Las duras condiciones que el entorno urbano impone a la vegetación ha sido la causa de que ningún ejemplar, de los plantados originariamente, haya llegado hasta nuestros días. Las especies más longevas son algunas acacias de tres espinas del género Gleditsia y algunos plátanos de sombra que rondan los 75-80 años de edad. A lo largo de su historia el paseo se ha ido embelleciendo con diversos monumentos e instalaciones:
Monumento a Muñoz Chaves
El monumento a Muñoz Chaves, jefe del Partido Liberal, diputado en Cortes y abogado, se erigió en 1918. Se financió por suscripción popular, ya que el homenajeado, que había muerto repentinamente de una dolencia cardiaca, se había distinguido en la defensa de las reivindicaciones del pueblo cacereño. Su autor fue el escultor Mateo Inurria y consiste en un busto colocado sobre un pedestal de piedra, rematado en monolito, en cuyos laterales están esculpidos el escudo de Cáceres y una mujer de aspecto clásico.



El monumento a José María Gabriel y Galán conmemora el vigésimo aniversario de su muerte. Se inauguró el seis de enero de 1926 con la asistencia de la corporación en pleno. Es obra del escultor extremeño, nacido en Hervás, Enrique Pérez Comendador. Desde su inauguración se reúnen todos los seis de enero a su alrededor los vates de la ciudad para recordar al poeta. El monumento representa al escritor sentado sobre una silla con un libro en la mano. Las caras del pedestal representan en relieve, el escudo de Cáceres y escenas que aluden a dos de sus más conocidos poemas: Las sementeras y El Cristu Benditu.
Monumento a Gabriel y Galán
La fuente luminosa es obra del ingeniero hidráulico Carlos Buigas. Se instaló en 1965 y es del estilo de la que realizó para la Exposición Universal de Barcelona de 1929 que está instalada en el Parque de Montjuit. Próxima a esta fuente está el monumento al Ancla inaugurado el 25 de junio de 1978. Se trata de una vieja ancla con trabazón de madera, muy deteriorada por el paso del tiempo, del siglo XVII.

Fuente luminosa


Ancla del siglo XVII
El monumento al barón Pierre de Coubertain fue donado al municipio en 1996 con motivo de la celebración de la Semana Olímpica (del 23 al 27 de abril del mismo año). 


Templete o kiosko de la música
El templete de la música data de 1887. Durante muchos años se celebraron en él conciertos las mañanas de los domingos y servía de apoyo para las juras de bandera y las paradas militares. Con motivo de estos actos se instalaban en sus proximidades quioscos de bebidas de madera, con sillas de hierro que se alquilaban a perra gorda y se guardaban junto con los útiles de jardinería en los bajos del templete. El huracán de 1941 destruyó la cubierta del templete y se instaló otra de cobre. En 1999 se reformó y amplió, dándole una mayor funcionalidad como instalación hostelera, en detrimento de su concepción original. Esta reforma no ha estado exenta de polémica.

Fuente superior o de los cisnes
Las fuentes superior, o de los cisnes, e inferior, o de los tritones, fueron en su origen instalaciones rústicas, con pequeñas rocallas centrales de piedra caliza que se utilizaban a manera de estanques, en los que los jardineros llenaban las antiguas regaderas de zinc para regar las flores. 





Fuente inferior o de los tritones
Estas fuentes fueron remodeladas por Eulogio Blasco, reconocido repujador, que llegó a trabajar en la Casa de la Moneda, ayudado por el pintor Emilio Macías, el escayolista Lorenzo Calvo y algunos alumnos de la Escuela Elemental de Bellas Artes que colaboraron en el vaciado de las piezas. 

La remodelación acometida a finales de los años cuarenta sufrió agresiones y mutilaciones diversas, debiendo ser restauradas las fuentes en el año 1992. 


La fuente superior tiene un cuerpo central formado por dos conchas circulares superpuestas, rematado por una copa en la que se posa un pato. Debajo de la concha inferior cuatro cisnes con surtidores en los picos juguetean sobre la vieja rocalla sumergida.

Detalle de la fuente de los cisnes
En el centro de la fuente inferior, de estructura parecida, un niño abraza cariñosamente una oca que hace de surtidor. El conjunto, que se eleva a una altura de cinco metros sobre el suelo, se asienta sobre un basamento cuadrangular que viene adornado en sus caras por cuatro tritones, de cuyas bocas emergen surtidores ornamentales.


Detalle de la fuente de los tritones
Base de la fuente de los tritones
Sigue el blog en...
     

jueves, abril 21, 2011

Edificio Embarcadero

¿Qué era el Embarcadero?

Antiguo edificio Embarcadero

Las instalaciones mineras exigían la presencia del ferrocarril para el transporte rápido y seguro del mineral extraído hasta los puntos de ventas. Aunque el ferrocarril fue inaugurado en Cáceres en 1881, las instalaciones dedicadas a la minería pronto se tornaron insuficientes, pequeñas y obsoletas ante las exigencias de la demanda del mercado, así en 1910, se decide construir una vía de apartadero en Aldea Moret con el fin de destinarla al servicio de las minas que en este lugar tiene la referida sociedad.

Este apartadero es el germen del actual edificio Embarcadero, el lugar donde se almacenaba el mineral para ser embarcado directamente a los vagones de ferrocarril. En 1956 ya estaban en marcha los procesos de allanamiento del terreno en el que se estaban volcando tierras desde vagones remolcados por tractores. También parte del muro que separaba el emplazamiento del Embarcadero de las vías del tren ya había sido sustituido por las bases de la estructura que serviría de apoyo a la cubierta y sustentaban la fachada.

A lo largo de 1957 se llevan a cabo las obras hasta que un año más tarde cuando se terminen prácticamente las obras del exterior, la báscula y la galería superior.

Fue en 1958 cuando se concluyó la fachada, el puente sobre el que iba la cinta transportadora de mineral que ya se hallaba en preparativos de ser instalada. Este puente, ya desaparecido, se apoyaba en una estructura de hierro a modo de torreta por un lado en la fachada del edificio Embarcadero y, por el otro, en la fachada de las naves de madera de los antiguos almacenes de fosforita, concluyéndose la construcción definitiva del edificio en diciembre de 1959.

Discurso Arquitectónico para la transformación del Embarcadero
Embarcadero reformado
El concurso convocado requería transformar una gran nave industrial de hormigón en la que se debía desarrollar un complejo programa –híbrido en el sentido literal del término-, ya que incluye espacios expositivos, salón de actos, agencia bioclimática, despachos para asociaciones vecinales, centros de formación y nuevas tecnologías, cafetería, parque interactivo medioambiental, y biblioteca pública.

Aspecto interior
Lo usos y servicios diversos que engloba el edificio coexisten bajo el paraguas de un único espacio lo que favorece la comunicación entre todos sus usos dentro de un paisaje interior común. Una planta bajo rasante permite ampliar notablemente los espacios públicos, dedicados esencialmente a exposición, salón de actos, cafetería y salas de formación. Una generosa rampa desciende hacia el nivel inferior bajo un puente-biblioteca, quedando comunicada con los espacios superiores a través de grandes aperturas circulares. Cuatro nuevos y ligeros edificios metálicos se integran en la nave, generando una secuencia en la que cada volumen se distingue por su uso, forma, tamaño y color.
Escalera de acceso a la planta baja
La sensibilidad hacia cuestiones ambientales se traduce en decisiones determinantes en el proyecto. Una única construcción metálica sale al exterior, constituyendo el punto de referencia y orientación espacial del conjunto, albergando a un tiempo una instalación de paneles fotovoltaicos, que unida a las placas térmicas instaladas en la cubierta de la nave, y a las decisiones generales de diseño bioclimático, favorecen la mínima a aportación de energías contaminantes al edificio.

Los opacos cerramientos que en su día tuvo la nave, han sido transformados en paneles de vidrio transparente o traslúcido, con protecciones frente al sol, y lamas de ventilación que contribuyen a mejorar el sistema energético del edificio. La antigua nave, hoy Embarcadero contribuirá a la revitalización de un área muy degradada compatibilizando la memoria de su origen industrial con la transformación radical de sus espacios arquitectónicos.
Iluminación nocturna
EMBARCADERO es un espacio gestionado por la Concejalía de Innovación y e-Gobierno del Ayuntamiento de Cáceres. Está ubicado en el Polo simbólico identificado por la estrategia y marca Cáceres Creativa como el distrito productivo que concentrará la energía transformadora de la innovación y la creatividad necesaria para mejorar los procesos productivos mediante el uso transversal del conocimiento y del talento creativo reflejado en el Proyecto AldeaLab C3: Innovación x (Creatividad+Cultura+Conocimiento) AldeaLab C3 concentrará a EMBARCADERO y a Garaje 2.0. Además, relacionará y relanzará empresas dinámicas e innovadoras hasta donde las lleven sus propias capacidades. Si antaño en este espacio se extraían minerales, en adelante este distrito empresarial, tecnológico, creativo y cultural se dispone a extraer todo el talento y la energía creativa posible y convertirla en riqueza y calidad de vida. Se trata, en definitiva, de generar dinámicas de trabajo para que emerja el talento, y que este contribuya al nacimiento de una nueva visión impulsora de nuevos nichos de desarrollo socioeconómico en la ciudad, como polo de atracción cultural e innovador de futuro. 

Páginas oficiales:

martes, abril 05, 2011

Reseña Histórica de la Real audiencia de Extremadura

Real Audiencia de Extremadura

Historia archivistica

El archivo de la Audiencia se creó al mismo tiempo que surgió dicha Institución. Así la Pragmática sanción de 30 de mayo de 1790 por la que se establecía una Audiencia Real con sede en Cáceres especificaba «Deberá construirse casa para residencia del Tribunal, Cárcel, Archivo y demás necesario…». Posterior a 1800, se conserva una memoria donde se describe el lugar que debe ocupar el archivo y hace alusión ya a la existencia de un archivero y de sus obligaciones34. Con motivo de la quiebra de las Instituciones del Antiguo Régimen y el clima bélico que se vivió en los primeros años del siglo XIX (invasión francesa, Trienio Constitucional), la Real Audiencia se encontró inmersa en toda una serie de peripecias que le llevaron a tener que abandonar su sede en numerosas ocasiones a trasladarse a otros lugares: Badajoz, Garrovillas, Valencia de Alcántara, Trujillo. Durante este periplo por la geografía extremeña, el alto tribunal llevaba consigo el archivo y así en 1811, el fiscal Vicente Fita da una serie de medidas para la conservación de los archivos de la Real Audiencia con motivo de los desplazamientos del Tribunal por la invasión francesa.35 El 1847 se crean las Juntas de Archivo, una en cada partido judicial y se regularon por el Reglamento de 7 de noviembre de 1847 que en principio controlaban la conservación de los documentos y posteriormente el expurgo. Desde casi la creación del Archivo Histórico Provincial, éste además de hacerse cargo de los fondos depositados en él, regentaba también los Archivos de la Delegación de Hacienda y de la Audiencia Territorial. En 1961, el Archivo de la Audiencia Territorial, era un archivo en completo desorden, debido a los numerosos traslados sufridos. En un confuso núcleo de miles de paquetes, se encontraba mezclada la documentación de distintos años, sin la más pequeña separación, ni clasificación. En ese año, se estableció un plan de los trabajos a realizar que consistían en: el desbroce, expurgo y selección de documentos para luego proceder a la organización según su procedencia. Una vez realizados estos trabajos, los fondos de la Real Audiencia de Extremadura fueron transferidos a partir del año 1960, conteniendo documentación referente al Alto Tribunal y a sus actividades Judiciales.

Historia Institucional

A finales del siglo XVIII la Monarquía Borbónica, en su esfuerzo por fiscalizar el reino y racionalizar la Administración de Justicia, decide ampliar el número de Tribunales, con el establecimiento de las Audiencias Provinciales, entre ellas la de Extremadura con sede en Cáceres, que fue creada por Carlos IV el 30 de mayo de 1790 a petición de Badajoz, Mérida, Plasencia y Alcántara, ciudades con voto en Corte, que en 1775 elevaron al Consejo de Castilla los agravios y perjuicios que suponía para los extremeños acudir a las Chancillerías de Valladolid y Granada. El 27 de abril de 1791, se inauguraba la Real Audiencia de Extremadura con un solemne ceremonial. Su función autónoma suponía una ágil y transparente administración de justicia civil y criminal como Tribunal Superior, e hizo que el territorio extremeño se configurara definitivamente en 2 provincias, a través de sus corregimientos, cuyas circunscripciones quedan establecidas en 1829, conociendo la realidad y las necesidades de la Provincia e influyendo decisivamente en la Administración y Gobierno Regional. En 1834, por Real Decreto de 26 de enero la Real Audiencia pasa a denominarse Audiencia Territorial y su funcionamiento se regula en 1835 por el Reglamento Provisional para la Administración extremeño se configurara definitivamente en 2 provincias, a través de sus corregimientos, cuyas circunscripciones quedan establecidas en 1829, conociendo la realidad y las necesidades de la Provincia e influyendo decisivamente en la Administración y Gobierno Regional. En 1834, por Real Decreto de 26 de enero la Real Audiencia pasa a denominarse Audiencia Territorial y su funcionamiento se regula en 1835 por el Reglamento Provisional para la Administración de Justicia. La Ley orgánica del poder judicial de 1870 concede una Sala de lo Civil y otra de lo Criminal para estas Audiencias y la Ley adicional de 1882 le confiere el carácter de Territorial y crea 80 Audiencias de lo Criminal en todo el territorio nacional. La Ley de 13 de septiembre de 1888, sobre el ejercicio de la jurisdicción contenciosa administrativa, crea los Tribunales Provinciales de lo Contencioso Administrativo integrado en Cáceres en la Audiencia Territorial como Sala de lo Contencioso Administrativo. El Real Decreto de 29 de agosto de 1893 suprime todas las que no se encontraran en capital de provincia, pasando a denominarse Audiencias Provinciales que quedarían integradas en las Audiencias Territoriales en aquellas ciudades en las que tuvieran su sede. La ley de 27 de diciembre de 1956, reguladora de la jurisdicción contencioso-administrativo crea otra sala la de lo contencioso-administrativo. Finalmente las Audiencias Territoriales desaparecen con la Ley Orgánica del Poder Judicial de 1 de julio de 1985 que crea los Tribunales Superiores de Justicia de las Comunidades Autónomas, y definitivamente con la Ley de Planta de los Tribunales de 1988 que desarrollaba la orgánica de 1988, continuando la Audiencia Provincial con el conocimiento de las apelaciones civiles y criminales contra resoluciones de los jueces de 1ª Instancia (anteriormente asignadas a las Territoriales) y los juzgados de lo penal.



Fuente:
http://censoarchivos.mcu.es/CensoGuia/fondoDetail.htm?id=1372713


Sigue el blog en...
     

miércoles, marzo 16, 2011

Monolito a la legión

Monolito en memoria de la Legión
No deben haber pasado muchos años desde que demolieron este monumento; en el centro de la antigua avenida de Millán Astray, rebautizada después como Pablo Naranjo Porras, es decir, la cuesta que sube del Hospital, con el Parque del Rodeo a un lado y la Ciudad Deportiva a otro.

El monolito fue inaugurado en septiembre de 1968 y dedicado a la Legióny su fundador, el controvertido general Millán Astray. Tal como explicaba la prensa de la época, el monumento está construido en granito y figura como monolito truncado en el que se han grabado algunas leyendas del credo legionario, y, en relieve, la figura del general Millán Astray, así como el nombre de los legionarios laureados. Anexo al monolito se levanta otro más pequeño donde se han inscrito el número de muertos, heridos y desaparecidos de la Legión.

En efecto, todo el monumento estaba cubierto de lemas e inscripciones. El monolito descansaba sobre una base cuadrada de bloques de sillería. En la cara frontal, una placa de bronce con el retrato del general, y escrito con grandes letras también de bronce: AVENIDA / DEL / GENERAL / MILLAN ASTRAY. A la derecha, acompañaba a la leyenda el emblema del Tercio: un arcabuz y una ballesta cruzados sobre una alabarda.

En cada uno de los lados del monolito también había una inscripción. De frente decía, escrito bajo otro emblema de la Legión:


LA
HERMANDAD
DE
ANTIGUOS
CABALLEROS
LEGIONARIOS
DE CÁCERES
A SU FUNDADOR
GªL MILLAN ASTRAY
CÁCERES 26-9-68
En otro lateral:
EL ESPÍRITU DE DISCIPLINA
CUMPLIRÁ SU DEBER
OBEDECER HASTA MORIR

CEUTA
MELILLA
XAUEN
BUHARPATZ
…
Y otros nombres de más ciudades y lugares. En el otro lado del monolito estaban escritos nombres de legionarios. En su momento, como se puede apreciar en la fotografía, el monolito estuvo flanqueado por cuatro obuses desactivados unidos por una cadena. Como también hemos comentado, junto a tanta profusión de elementos, también había otro monolito más pequeño rodeado de cadenas, con inscripciones en tres de sus caras:

9.076
MUERTOS
20.298
HERIDOS
444
DESAPARECIDOS

*

A LOS
HÉROES
DE LA
LEGIÓN

*

LA BANDERA DE LA LEGIÓN SERA
LA MAS GLORIOSA PORQUE ESTA
TEÑIDA CON LA SANGRE DE SUS
LEGIONARIOS

El conjunto conmemorativo lo completaba un pequeño cañón, que se colocó varios años después, como indica la placa que rezaba:

LOS LEGIONARIOS EN AGRADECIMIENTO AL C.I.R. Nº 3
POR LA INSTALACIÓN DE ESTE CAÑON
CÁCERES 12-6-1972

El monumento fue patrocinado por el Ayuntamiento, a iniciativa de la Hermandad de Antiguos Legionarios de Cáceres. La inauguración estuvo acompañada con una misa de campaña, ofrendas florales, marchas militares y discursos pronunciados por las principales autoridades. La prensa local describiría el evento de la siguiente manera:

Nuestra capital vivió ayer una jornada de pleno espíritu castrense y patriótico al celebrarse la solemne inauguración del Monumentos a la Legión y a su glorioso fundador, el heroico general Millán Astray (…).

Los solemnes actos se vieron realzados con la presencia del general subinspector de la Legión, don Julio de la Torre Galán, que acompañó en la presidencia a las primeras autoridades militares y civiles y representaciones de las Hermandades de Antiguos Legionarios de Zaragoza, Burgos, Badajoz, Ronda, Mérida, Plasencia y otros puntos, asistiendo numerosos cacereños. El monumento  fue demolido a principios de los 90.


Sigue el blog en...
     

jueves, marzo 10, 2011

El poblado de Zamarrilas


Al sudeste del término municipal de Cáceres, en la vega del río Salor y situado entre las dehesas de la Lagartera y la Zafra, se encuentra el hoy despoblado de Zamarrillas (a veces escrito sin «s» final). Sus coordenadas son: Greenwich, 39º 22’ 20’’ N / 6º 17’ 30’’ W. El terreno que ocupa es una prominencia rocosa al filo de la llanura que deja al sur la estribación meridional de la sierra de los Alcoces y el Arropé, por la parte del Trasquilón, para ir a morir al ribero del Salor, por esta zona embalsado por la presa de Valdesalor, que riega así estas tierras, propicias por tanto para el ganado lanar y bovino que pasta en pradera. Hacia Levante y a distancia de unos 2 Km comienza el término de Torreorgaz. 


Se trata de un caserío de edificaciones robustas, varias de ellas con empaque nobiliario, construidas a base de mampostería y piedra granítica (abundante en la zona) en sillarejos, y no mal conservadas, si exceptuamos algunas techumbres y el castillo que domina el punto más alto, cuya traza se ha perdido en gran parte; también se han perdido o están en completa ruina las edificaciones humildes en material más deleznable que en su día existirían y que no soportaron el abandono humano y los avatares de los tiempos históricos, incluyendo algunos episodios bélicos relativamente recientes como luego veremos. Puede contemplarse igualmente a cierta distancia del núcleo de población una antigua iglesia de una sola nave, en su tiempo bajo la advocación de Nuestra Señora de la Esclarecida y hoy convertida lamentablemente en instalación pecuaria con añadidos espurios. El ábside pentagonal de bien labrados sillares es lo mejor conservado; en el pórtico aún se nos muestran restos del atrio sin techar, con cuatro arcos de frente por uno de fondo. La parte central del cuerpo exterior conserva aún sus primitivos contrafuertes. Junto al ábside de esta iglesia, de traza románica, se situó el cementerio del poblado, según frecuentes muestras óseas que las tareas agropecuarias han hecho aflorar a lo largo del tiempo en este lugar.

Desde la iglesia se accede a la aldea por una vía ancha en ligera subida que conserva todavía el primitivo empedrado para facilitar el paso de los carruajes hacia las viviendas de los más hacendados. A ambos lados de esta vía principal se disponen irregularmente las edificaciones, bien espaciadas por lo general y formando agrupamientos de vivienda y anexos (cuadras, pajares, zahurdas, etc.). Por el interior del poblado discurre una acequia que en lo antiguo llevaría agua procedente de algún manantío situado en la elevación del castillo. La parte final de esta calle desemboca en una explanada donde se ubica la casa principal o palacio (casa de los Muñoces), habitado hasta hace unas décadas y perteneciente a los Sanabria, en la que puede apreciarse sobre el portal un escudo esgrafiado mal conservado con las armas de Ovando-Ulloa. En el lateral que mira al Norte existe un blasón de granito bajo un alfiz datable en el siglo XVI con armas de Ovando, Ulloa, Mogollón y Carvajal que da fe, como después veremos, de las familias dominantes en estas tierras. Otra casa, de la que solo se conservan los muros exteriores presenta en su fachada lateral un esgrafiado apenas visible con el escudo de los Paredes. Subiendo a un risco cercano, hacia Levante, llegamos a las ruinas de un irreconocible castillo o casa fuerte, del que hay testimonio ya estaba en ruinas a finales del siglo XVIII. El ya inútil carácter defensivo de esta construcción dio paso a la utilidad palaciega y de recreo de la casa citada anteriormente.

Para llegar a Zamarrillas con mayor comodidad desde Cáceres debemos tomar desde la Nacional 630 el desvío hacia el pantano de Valdesalor y Torreorgaz (a 9 Km de Cáceres) y recorrer por esta vía secundaria otros 6 Km hasta tomar a la izquierda (justo bajo el acueducto de riego) una pista practicable en coche hasta cerca del poblado, que se vislumbra claramente a medida que nos aproximamos.

Destaca también en este mismo paraje y antes de llegar al arrabal de Zamarrillas, el castillo de la Torrecilla de Lagartera, emplazado en un alto rocoso que domina el río y que conserva una fisonomía fuerte desde lejos por la robustez de su torre, que tiene el almenaje completo. El hallarse en terrenos particulares con abundancia de ganado bovino hace incómoda la visita a este interesante bastión defensivo del siglo XIV. 

Este núcleo de población, aunque pequeño, está documentado, siempre adscrito a la villa de Cáceres, ya desde el siglo XIV, como relata Floriano al describir las lindes de la tierra de Trujillo con la de Cáceres en esta época: «uno y otro cerraban por esta parte el circuito cacerense dejándolo circunscrito a lo que habrían de ser sus términos históricos hasta la secesión de las aldeas (Sierra de Fuentes, Torre de Orgaz, Torrequemada, Torremocha y Zamarrillas)». Sin embargo, el origen de este caserío, como de algunos otros también desaparecidos, tal vez habría que buscarlo en época anterior, en las décadas siguientes a la conquista leonesa (1229) cuando comenzaron a formarse los adehesamientos reales que tenían por finalidad la defensa (defesa) de las cabañas ganaderas pertenecientes al Concejo y sus pastos para salvaguardarlas de las incursiones de los rebaños mesteños que bajaban del reino de León. Esta facultad de acotamiento recogida en los Fueros fue posibilitando la creación de cortijos o incipientes caseríos cuando el aprovechamiento agro-ganadero creciente por las repoblaciones permitió el asentamiento en estos pequeños núcleos que corrieron suerte diversa, muchas veces efímera. El término de Cáceres era muy extenso, y se hacía necesaria la creación de estos poblados, seguramente aprovechando en ocasiones antiguos asentamintos romanos y árabes. 

A la crisis demográfica del siglo XIV, por las epidemias de peste y la regresión en las repoblaciones podría achacarse la desaparición de algunas aldeas dispersas situadas en la tierra de Cáceres, pero también al aislamiento y a factores económicos adversos, como podría ser la organización de la ganadería como aprovechamiento primordial en detrimento de las tareas agrarias: en la sierra de San Pedro desaparecieron Alpotreque (o Castilguerrero), Puebla de Castellanos y Casas del Ciego; en la zona del Tamuja desapareció igualmente Malgarrida, y no quedó rastro tampoco de Borrico Pardo y Borriquillo. Para la doctora García Oliva, sin embargo, la aldea de Zamarrillas se desarrollaría más tardíamente, a finales del siglo XV o principios del XVI, coincidiendo esta apreciación con la datación aproximada de los restos más antiguos del poblado que se encuentran en las ruinas de su casa fuerte o castillo que hemos citado. Este caserío, que nunca llegó a tener término propio, gozó de cierta prosperidad, a pesar del peso cada vez más fuerte de la nobleza que iba en detrimento de los derechos de los vecinos del poblado, los cuales vieron cómo la estructura primitiva que surgió con el asentamiento de los repobladores y los primeros repartos de tierras evolucionó de forma patente hacia el acaparamiento de bienes en manos de las oligarquías con poder en la Villa.


Los datos históricos y descriptivos referentes al arrabal de Zamarrillas se recogen con bastante parquedad y de forma muy fragmentaria en la bibliografía y documentación de archivos, clara muestra de la escasa importancia y cortedad de población del caserío. En las fuentes documentales se exponen con gran profusión mandatos reales, actas, privilegios, etc., referidos a las dehesas comunales de la Zafra y Zafrilla ya desde el siglo XIII., pero Zamarrillas (enclavada en la Zafra) no se menciona hasta una época mucho más tardía, constituida en heredamiento-aldea en manos de particulares.

En este sentido, a mediados del siglo XVI se comienzan a ver propiedades importantes de la familia Ovando en el lugar de Zamarrillas, muy posiblemente la casa fuerte, hoy destruida en gran parte, situada en el altozano (conocida como de los Duranes), y con seguridad la casa-palacio ubicada en el propio poblado que ha sufrido varias transformaciones hasta la actualidad y que conserva escudos de esta familia como citamos al principio. Nicolás de Ovando, en testamento firmado en el año 1564 cita «las casas de campo tierras y asiento y pastos que yo tengo en el heredamiento de Zamarrillas», fundando mayorazgo en favor de su sobrino Hernando de Ovando Ulloa que pasa a ser 1.º señor de Zamarrillas. En el poblado se celebraron a veces fastos de la nobleza, lo que puede darnos idea de su pujanza en determinados momentos históricos; por ejemplo, D.ª María Juana de Ovando y Cáceres casó en el poblado de Zamarrillas en 1749 con D. Gabriel Francisco Arias de Saavedra y Monroy. También D.ª Leonor de Ovando y Vera, 8.ª señora de Zamarrillas, casó en la casa del mismo heredamiento con D. Diego de Ovando Cáceres y Aguilar en 1780, no teniendo descendencia y extinguiéndose así la línea primogénita del mítico capitán D. Diego de Cáceres Ovando.

En cuanto a la economía del heredamiento de Zamarrillas, los datos sobre producción agrícola de sus tierras figuran siempre como partido de la Zafra (de 355 Ha.) junto a Aldea del Cano, Labranzas, Sierra de Fuentes, Torreorgaz y Torrequemada, y la contribución a los totales de producción serían más bien escasos, pues en 1595 los arrendamientos de Zamarrillas ascienden a 79.968 maravedíes, es decir, un 3,5% del total de la Zafra. Siguen siendo bajos los arrendamientos en 1715, ascendiendo los de Zamarrillas, Labranzas y Sierra de Fuentes en conjunto a 592 rs. En cuanto a los precios de compra-venta de las tierras del heredamiento, a pesar de que aumentan moderadamente durante el siglo XVI tampoco son los de Zamarrillas de los más caros.

Otros datos interesantes sobre los edificios del pueblo y sus propietarios se recogen en el Catastro de Ensenada (1753), por el que podemos ver que la casa principal o palacio era propiedad en esta época de José de Ovando Vera, perteneciendo otras varias casas del poblado a Francisco Téllez Golfín. En la última década del siglo, y gracias a la Visita de la Real Audiencia, conocemos que el castillo (posiblemente de las armas de Durán de la Rocha se encontraba ya totalmente arruinado, así como una ermita cercana, de la que no hemos visto vestigio actualmente. 

En informe enviado a la Real Audiencia por los núcleos de la tierra se describe así a Zamarrillas: «Realengo. Se trata de un arrabal de la villa cacereña ubicado a dos leguas. Su término es muy reducido, media legua por un cuarto de legua. Es partido de la Zafra, asciende a ochocientas fanegas para solo 22 vecinos». Unos años después, en el Interrogatorio de Tomás López (1798) y en una época anterior a la presunta destrucción del poblado por tropas francesas, únicamente se menciona a Zamarrillas en los datos referentes a Cáceres, al no constituir por sí solo entidad suficiente para contestar a las preguntas del interrogatorio. Así, se cita lacónicamente «el arrabal de Zamarrillas, al mediodía, dos leguas». En la pregunta 6.ª sobre bosques, montes y florestas se cita de nuevo la aldea (y la descripción no es precisamente un alarde de belleza literaria): «Buelve a subir la sierra haciendo cortadura por la casería de Lagartera, desde donde buelve a subir hasta otra cortadura en el camino que va al arrabal de Zamarrillas». Finalmente, y ya en el siglo XX nos son de ayuda los datos recogidos en el libro de yerbas de 1909, donde consta el heredamiento, de 2.500 fanegas, dividido en dos partes. Son sus linderos generales Lagartera, Zafrilla (creemos quiere decir Zafra) y Dehesijos, y el término de Torreorgaz.
Señala su autor que «dentro de él estuvo enclavado el antiguo pueblo de Zamarrillas, hoy deshabitado y en ruinas, pero aún se conservan seis casas, habitadas para prestar servicio a los arrendatarios». Estas casas se mencionan con sus nombres correspondientes, a saber: casa-palacio de los Muñoces, con 13 habitaciones, muralla, tinado para 30 reses, cuadra y pajar; Casa Grande, con 8 habitaciones, muralla y 3 cuadras; Casa de las Roldanas, con 11 habitaciones, muralla, tinado para 12 reses, cuatro cuadras y un horno de cocer pan; Casa de Merino, con 5 habitaciones, un tinado para 10 reses, tres cuadras y un corral; Casa Chica, de 7 habitaciones, y finalmente la llamada casa de los porqueros, con una habitación y un tinado. También habla Villegas de que «hay además una porción de casas en ruinas que pertenecieron al antiguo poblado». Estas casas humildes han desaparecido en el transcurso de la última centuria. Eran sus propietarios en 1909 Don Alvaro M.ª de Ulloa y Fernández Durán, Conde de Adaneros y Don Enrique Gómez Sigüenza, por su esposa doña Julia Muñoz Mayoralgo. En la actualidad sigue el heredamiento dividido en dos partes, perteneciendo la porción que contiene el palacio de los Muñoces a la familia Sanabria.

El arrabal de Zamarrillas constituye una privilegiada muestra de aldea medieval que ha llegado a nuestros días medianamente conservada, siendo una excepción a las muchas que jalonaron la tierra de Cáceres entre los siglos XIII al XVIII y que fueron desapareciendo poco a poco debido a la miseria a la que se veían sometidos sus moradores. Constituye, por este motivo, un interesante ejemplo de poblamiento rural en la dehesa-heredamiento cacereña, que da testimonio tanto de la estructura de propiedad de la tierra, como de los modos de aprovechamiento por parte de sus dueños.

La destrucción definitiva de esta aldea en la Guerra de la Independencia, cuando ya languidecía la vida diaria en el arrabal desde varias décadas antes, es un episodio no suficientemente claro que convendría sacar a la luz para así reunir algún dato más de interés histórico que acompañara a la ya de por sí escasa documentación de este olvidado enclave próximo a Cáceres.

FUENTES: ALFONSO CALLEJO CARBAJO. Revista Alcántara. nº 53-54                   http://www.torreorgaz.net/informacion/zamarrillas/
                   http://www.castillosnet.org/programs/castillosnet.php?tip=vis&dat=caceres/CC-CAS-065&fot=0&num=1
                   http://lusipedia.blogspot.com/2009/01/blog-post_08.html
                   http://lusipedia.blogspot.com/2009/01/lusopedia.html




Sigue el blog en...
     

miércoles, marzo 09, 2011

Real Audiencia de Extremadura

En mayo de 1790, el rey Carlos IV decidió que Cáceres sería la sede de la Real Audiencia de Extremadura, que en la actualidad se denomina Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Extremadura. Una de las razones para elegir Cáceres y no otra ciudad extremeña, fue su clima saludable.
Con esta institución llegaron a Cáceres magistrados venidos de otras zonas de España, escribanos, procuradores, oidores, ...abogados. Nueve años después, el 19 de febrero de 1799, el rey Carlos IV publicó una Real Pragmática en la que se creaba el Colegio de Abogados de la Real Audiencia de Extremadura. Era el Colegio de Abogados número 14 que se creó en España, que en la actualidad cuenta con 86 colegios de letrados.

Los beneficios que trajo a Cáceres la Real Audiencia y el Colegio de Abogados fue ayer estudiado en el congreso 'Los cacereños que vinieron de lejos'. Alfonso Rodríguez Grajera, profesor titular de Historia Moderna de la Universidad de Extremadura, indicó en una ponencia que las personas que vinieron de fuera con estas dos instituciones, «trajeron el espíritu de la Ilustración a una ciudad tradicional y conservadora». Señaló que muchos de ellos intervinieron en política y negocios.
Fernando Jiménez Berrocal, archivero municipal de Cáceres, también señaló en otra ponencia que la gente que vino de lejos en el siglo XVIII se puso a la cabeza del capitalismo local, «crean una burguesía que prácticamente no existía, una clase media de comerciantes, capitalistas, de mentalidad burguesa. Participan activamente en la nueva Real Audiencia de Extremadura y en el Ayuntamiento. Son alcaldes y regidores (los ahora concejales). Desde el siglo XVIII a 1920 el poder lo tiene ellos en el Ayuntamiento».
Con estas personas tuvo lugar la transformación de la mentalidad de la ciudad, la imprenta, periódicos, teatros...

Antonio Hidalgo Mateos, profesor colaborador de Historia Económica de la Universidad de Extremadura, indicó en su ponencia que los cameranos vinieron a Cáceres con la trashumancia, por el negocio de la lana; y de Cataluña llegaron comerciante. Destaca el papel que desempeñó Miguel Calaff y Ferrer que hizo una gran fortuna de la que aún se benefician los cacereños actuales, ya que llegó a manos de Fernando Valhondo Calaff que se la cedió a la ciudad de Cáceres, gestionando una Fundación su patrimonio

Fuente: http://www.hoy.es/v/20100318/caceres/real-audiencia-cambio-caceres-20100318.html


Sigue el blog en...
     

lunes, febrero 07, 2011

Proyecto turístico minero

Un informe arqueológico decidirá qué mina de Aldea Moret se recuperará para el turismo. El ayuntamiento estudia ahora quién será el arqueólogo que lleva a cabo un estudio exhaustivo de los pozos del poblado minero. Después una escuela taller de la Universidad Popular integrado por desempleados se encargará de la rehabilitación del espacio.

Este proyecto pasará además a formar parte del plan de recuperación de la Ribera del Marco, según informaron fuentes del ayuntamiento. La iniciativa fue adelantada por la concejalía de cultura el pasado mes de diciembre y tiene un doble objetivo. Por un lado, el estudio de la etnografía de la zona, lo que supondrá poner en valor el trabajo que hicieron los mineros en los siglos XIX y XX y la importancia que supuso para la ciudad. Y por otro, recuperar uno de los pozos para que pueda ser visitado por los turistas y cacereños.

La idea es revalorizar alguna de las minas, de tal manera que los visitantes puedan bajar a ella para comprobar cómo eran antiguamente. En la actualidad existe algo parecido en la mina de La Abundancia, donde se construyó un Centro de Interpretación de la Mina de Extremadura y que sirve para conocer la historia de este pozo desde sus comienzos en 1865.

El proyecto será una iniciativa más para rehabilitar la zona más antigua de la ciudad donde se llevará a cabo la limpieza de la charca hasta ver el Calerizo, se adecuará la zona para que el paisaje pueda ser deleitado por los paseantes, se eliminará la maleza y la basura, se recuperará el paso el Callejón de la Bula (que conecta la Huerta del Conde con el Camino del Alto de Fuente Fría) y el camino que enlaza la travesía de Tenerías con Vadillo.

Dentro de las actuaciones de la Ribera el ayuntamiento también contempla la construcción de dos estanques, una nueva manera de recarga del Calerizo en la plaza del parque de Maltravieso, una laguna junto al instituto Al-Qázeres, suelo permeable, la reestructuración del Arroyo de la Plata y la ordenación de la Huerta del Conde.
Fuente: http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=560368

Sigue el blog en...